Cuando hablamos con Jorge Prado al final de la temporada 2019 nadie podía imaginar que la temporada 2020 sería tan atípica por la emergencia sanitaria que hemos vivido y estamos viviendo y por la mala suerte que está acompañando al piloto español en su adaptación a MXGP. La primera toma de contacto con la categoría reina en el Motocross de las Naciones había sido un gran comienzo y estaba toda la pretemporada por delante para llegar a la cita inaugural del calendario a tope.
Pero la vida nos depara sorpresas y solo unos días después llegaba una seria lesión en la que se fracturaba el fémur, por lo que tuvo que ser operado y comenzó el proceso de recuperación. Después de dos meses de batalla Prado se volvió a subir a la KTM para llegar justo de tiempo al GP de Gran Bretaña el primer fin de semana de marzo y conseguir colarse en el top10 a pesar de todo. Solo una semana después la segunda cita, Holanda donde llegó a anotarse el holeshot, lideró la carrera y estuvo a punto de acabar tercero en la primera manga. En la segunda una montonera en la salida le hizo tener que remontar, pero Jorge demostró que estaba en el camino correcto.

Luego se paralizó Europa y con ello el Mundial de MXGP, llegó la reclusión, la imposibilidad de entrenar y todo lo que ha llevado consigo el confinamiento. El caso es que en cuanto fue posible Jorge Prado volvió a los entrenamientos buscando estar lo mejor preparado para la puesta en marcha del campeonato en Rusia el 2 de agosto. En eso estaba cuando ayer por la tarde sufría un nuevo contratiempo y es que el piloto español se iba al suelo fracturándose la clavícula derecha. Después de ser evaluado por los médicos, estos estimaron que no se trataba de una lesión compleja pero aun así le operaron anoche.



