El Campeonato Mundial de Superbikes (WorldSBK) se prepara para una de las transformaciones reglamentarias más importantes de los últimos años.
La Comisión del SBK anunció los nuevos preceptos técnicos que regirán el Campeonato Mundial de Superbike (WorldSBK) desde el próximo año y hasta 2030. La primera fase de esta transformación comenzará en la temporada 2027, cuando entrarán en vigor nuevas limitaciones relacionadas con las revoluciones del motor, el combustible y el nivel máximo de ruido.
El objetivo es construir un reglamento capaz de mantener la esencia de WorldSBK, una categoría íntimamente relacionada a las motocicletas de producción – el laboratorio de pruebas debe mantener la esencia de la competición por más que cambie el “conejillo de indias”-.
Límite de revoluciones específico para cada fabricante
Uno de los cambios más importantes que llegará al Campeonato Mundial de Superbikes en 2027 será la introducción de un límite de revoluciones específico para cada fabricante. Hasta el momento, el control del rendimiento de las diferentes motocicletas ha sido uno de los grandes desafíos de la categoría.
Las marcas compiten con estructuras de motores muy diferentes, incluyendo propulsores bicilíndricos, tricilíndricos y de cuatro cilindros, cada uno con características particulares en términos de potencia, entrega y régimen máximo de funcionamiento.
A partir de 2027, cada fabricante contará con un límite específico de RPM (Revoluciones Por Minuto) que podrá ajustarse en intervalos de 500 revoluciones por minuto, tanto hacia arriba como hacia abajo. El sistema será controlado mediante el software de los fabricantes y supervisado a través del registro oficial de revoluciones de la FIM y DWO.
Asimismo, el límite será revisado cada dos rondas, lo que permitirá realizar ajustes en función del comportamiento competitivo de cada marca. La información inicial para establecer estos parámetros estará basada en las RPM de cada fabricante. Esta medida quiere encontrar un equilibrio más preciso sin recurrir a modificaciones mecánicas profundas.
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El flujo de combustible, también será controlado
La nueva normativa combinará el límite de revoluciones con restricciones al flujo de combustible, herramienta que tendrá un impacto directo sobre las prestaciones de las motocicletas. El control del combustible se ha convertido en uno de los principales recursos del motociclismo de competición para gestionar el rendimiento de los motores.
En el Campeonato Mundial de Superbikes, esta regulación controlará la potencia disponible y buscar una mayor igualdad entre fabricantes con configuraciones mecánicas diferentes.
Por otro lado, el campeonato utilizará combustible suministrado por un único proveedor contratado para el Campeonato Mundial FIM Superbike – deberá cumplir con los requisitos establecidos por la Categoría 1 de Combustible FIM-.
Dato mata relato: Al utilizar un combustible común, se reducen las variables relacionadas con el desarrollo específico de carburantes.
El «rugido» de las Superbikes bajará un poco
Otro de los cambios que llegará con la nueva reglamentación será la reducción del límite máximo de ruido.
A partir de 2027, el Campeonato Mundial de Superbike disminuirá este parámetro en tres decibelios, estableciendo un máximo de 112 dB.
Aunque pueda parecer una modificación menor, la reducción de ruido representa un desafío técnico importante para los fabricantes -esperemos que en pista no se sienta tan radical como lo fue el de la Fórmula 1-.
Los sistemas de escape son muy importantes en el rendimiento de una motocicleta de competición y cualquier modificación relacionada con la reducción acústica puede tener consecuencias en aspectos como la potencia, el peso y la gestión de los gases.
Esta norma, es el fiel reflejo de lo que se vive en el deporte a motor mundial, donde las categorías buscan adaptarse a regulaciones ambientales y a las condiciones necesarias para competir en circuitos que están ubicados cerca de zonas urbanas –.
Y para 2028…
El nuevo sistema reglamentario de la Comisión del SBK no termina acá. Para 2028 se ha planteado la introducción de un innovador sistema denominado Concesiones por Rangos.
Aunque todavía deberán definirse completamente sus parámetros, el objetivo será reformular el actual sistema de concesiones para ofrecer herramientas de desarrollo a los fabricantes que se encuentren en una situación competitiva desfavorable.
Este apartado ha sido históricamente una herramienta importante en el Campeonato Mundial de Superbike, ya que permite equilibrar el torneo otorgando determinadas ventajas técnicas a las marcas con menor rendimiento, evitando que haya un monopolio en la categoría.
Aumentar el cilindraje hasta 1.200 cc, ¿sueño de todos?
Sin duda alguna, la modificación más llamativa de este nuevo reglamento es el aumento de cilindrada en 2030.
La Comisión del SBK ratificó que se incrementará el margen máximo de cilindrada hasta 1.200 cc, para los motores de cuatro cilindros.
Este anuncio abre una nueva perspectiva para el futuro de las Superbikes. Tradicionalmente, los motores de cuatro cilindros de la categoría llegaban a los 1.000 cc (aproximadamente), mientras que otras configuraciones mecánicas han contado con reglamentos más específicos.
La posibilidad de utilizar impulsores de hasta 1.200 cc podría modificar el desarrollo de motos de producción y por ende, de competición.
Pero -y en toda relación siempre hay un pero- el incremento de cilindrada estará acompañado por las nuevas herramientas de control de rendimiento, especialmente los límites de revoluciones y flujo de combustible. Palabras más, palabras menos: mayor cilindraje no equivale a mayor potencia.
Para Ducati, BMW, Yamaha, Kawasaki, Honda y Bimota, estas decisiones serán de vital importancia tanto para la competencia como para la ejecución de sus nuevos proyectos de motocicletas deportivas.
¿Cómo les irá? Tras el primer año de ajustes, es probable que obtengamos algunas respuestas. ¿Qué piensa usted al respecto?






