
Suponemos que no todo el mundo puede reaccionar de la misma forma que Keanu Reeves al ser avisados de que su moto yace en el suelo fruto de la mala idea de algún individuo de actitud cuestionable. Sin embargo en lo que respecta al reputado actor y empresario estadounidense, este vuelve a ponernos de manifiesto lo que es, y lo que no, verdaderamente importante en esta vida. Te puede interesar: Keanu Reeves busca la moto perfecta en su docuserie Visionaries. Y su viaje es más increíble de lo que imaginas Keanu Reeves nunca dejará de sorprendernos En una de las últimas publicaciones, en la red social de Instagram, de la página Hollywood Pipeline, se puede ver como la icónica y exclusiva Arch Motorcycles del venerado actor canadiense Keanu Reeves fue vandalizada al parecer por un indigente que merodea por la zona donde estaba aparcada. En las primeras secuencias del video podemos ver como los asistentes de Reeves, al ser avisados de que la moto estaba tirada en el suelo, hacían lo posible por levantarla y devolverla a su posición natura antes de que el propio actor acudiera hasta el lugar para examinarla y valorar los posibles desperfectos que esta podia haber sufrido tras el citado acto vandálico. Sin embargo, más allá del deplorable hecho, más aun teniendo en cuenta el valor de esta exótica montura (unos 120.000 dólares), llama poderosamente la atención la forma de actuar de Reeves al comprobar que más o menos todo estaba bien a excepción del espejo retrovisor derecho, según podemos ver a Keanu intentando recolocarlo en su sitio. En lugar de mostrarse enfadado por la situación que le había tocado pasar en ese mismo momento, Reeves saco su smartphone del bolsillo y realizo lo que parece una video llamada con alguien, además con una feliz sonrisa impresa en su rostro, algo que vuelve a demostrarnos como este tío está hecho de otra pasta. Quizas sea eso, que una de las cosas que menos importancia tengan en su vida sea el dinero, tal y como ha declarado y demostrado de manera sistemática a lo largo de su trayectoria profesional y publica. Un señor de los pies a la cabeza que sabe distinguir a la perfección lo que es verdaderamente importante, aunque es evidente que a nadie le puede gustar que le tiren la moto al suelo sin motivo alguno.