Royal Enfield ingresó con pies de plomo en el mercado eléctrico europeo. Con la C6, Flying Flea comenzó su expansión internacional y abrió el proceso de reservas en varios mercados del Viejo Continente. Esta estrategia empezó en París, Barcelona, Roma, Berlín y Londres, mientras la compañía prepara progresivamente su infraestructura comercial y de servicio.
Flying Flea: reviviendo su historia
Aunque es una marca nueva, Flying Flea recupera un nombre con raíces en la historia de Royal Enfield. La firma india con raíces británicas evoca el pasado con un modelo que apareció en 1940, y que ahora se basa en electrificación, conectividad y bajo peso.
Es así como la C6 adopta un diseño retro-futurista y mezcla elementos históricos con soluciones tecnológicas. Entre ellos sobresalen su estructura de aluminio forjado, la carcasa de batería en aleación de magnesio y una suspensión delantera tipo Girder, reinterpretada para esta nueva generación.
Dentro de las dimensiones de esta moto, encontramos una altura de asiento de 823 mm, 207 mm de distancia al suelo y un peso de 124 kilogramos.
Potencia y autonomía de lujo
La Flying Flea C6 dispone de una batería de iones de litio de 3,91 kWh, refrigerada por aire y alojada en una estructura de magnesio. El motor eléctrico le da una potencia de 15,4 kW (21 HP) y 60 Nm de torque. Su velocidad máxima es de 115 km/h, acelera de 0 a 60 km/h en 3,7 segundos y cuenta con una autonomía de 154 kilómetros.
Por otro lado, la transmisión utiliza una correa de dos etapas, eliminando algunas de las tareas de mantenimiento asociadas a las transmisiones tradicionales por cadena.
Carga del 20 % al 80 % en 65 minutos
Otro de los puntos para resaltar de la Flying Flea C6 es su capacidad de recarga. El cargador integrado funciona con una entrada de hasta 16 amperios, que carga la batería del 20 al 80 % en 65 minutos aproximadamente. Una carga completa (100 %) requiere alrededor de 2 horas y 16 minutos. Esta moto viene con un puerto USB-C de 27 W y cargador inalámbrico para smartphones de 15 W.
Además, su clásico tablero de instrumentos redondo está formado por una pantalla TFT táctil a color de 3,5 pulgadas. A esto se adiciona el sistema ABS de doble canal con funciones sensibles al ángulo de inclinación, control de tracción, inclinación y otras configuraciones electrónicas.
Entre bielas, bujías y baterías
La expansión internacional de Flying Flea marca un punto de inflexión para Royal Enfield. La compañía ya no solo desarrolla motocicletas eléctricas, sino que está construyendo una marca especializada en movilidad EV, con productos e identidad propias y tecnología conectada.












