Subir una motocicleta pesada al caballete central puede parecer una tarea que exige mucha fuerza, sobre todo si hablamos de motocicletas tipo Adventure o Touring, que tranquilamente pueden superar los 200 kg.
Sin embargo, con una técnica adecuada se puede realizar esta maniobra con menos esfuerzo – el pulso, entre mente y fuerza, lo gana la primera como en casi todo-. Pero lo más interesante y relevante, es que utilizar una buena técnica, disminuye el riesgo de que el motociclista sufra una lesión o que pierda el control de la moto.
Los brazos no se usan para levantar una moto pesada
La primera recomendación para colocar una motocicleta sobre el caballete central es cambiar la forma de entender la maniobra. El objetivo no es levantar la moto hacia arriba, sino hacer que el caballete soporte progresivamente su peso. Antes de comenzar, es necesario estacionar la motocicleta sobre una superficie plana, firme y estable.
El terreno tiene una influencia importante en esta operación. La gravilla, la arena, el barro, una superficie mojada o una pendiente pueden dificultar el apoyo de los caballetes y aumentar el riesgo de que la motocicleta se desplace inesperadamente.
Por otra parte, el motociclista debe ubicarse normalmente en el lado izquierdo de la moto y mantener una posición equilibrada. Una mano debe sujetar firmemente el manillar, mientras la otra puede apoyarse en un asa del pasajero o en otro punto de agarre previsto.
El pie hace el trabajo más importante
Una vez desplegado el caballete central, hay que comprobar que sus dos puntos de apoyo estén correctamente sobre el suelo. Acto seguido, el pie derecho se coloca sobre la palanca del caballete. En este momento aparece la clave de toda la operación: en lugar de intentar levantar la moto utilizando los brazos, el motociclista debe presionar el caballete hacia abajo con el peso de su cuerpo.
La fuerza debe proceder principalmente de la pierna. Mientras que Los brazos tienen como función mantener la motocicleta estable y acompañar el movimiento, pero no deberían utilizarse para intentar levantar todo el peso de la moto.
Esta técnica permite aprovechar la palanca mecánica del caballete central. A medida que el motociclista ejerce presión con el pie, el mecanismo desplaza el peso de la motocicleta hasta que la rueda trasera deja de estar en contacto con el suelo.
La postura corporal es fundamental
La posición del cuerpo puede marcar una diferencia considerable cuando se trata de una motocicleta de gran peso. La espalda debe mantenerse lo más recta posible, mientras las piernas proporcionan estabilidad. Es recomendable evitar doblar excesivamente la cintura o realizar un tirón repentino con la espalda.
El pie que acciona el caballete debe ejercer una presión firme y progresiva. Al mismo tiempo, el otro pie debe permanecer bien apoyado sobre el suelo para mantener el equilibrio.
Evite los movimientos bruscos
Otro consejo importante es no intentar colocar la motocicleta sobre el caballete central mediante un movimiento repentino. Cuando el caballete empieza a soportar el peso de la moto, esta puede desplazarse rápidamente hacia atrás. Por eso, el movimiento debe mantenerse controlado y progresivo hasta superar el punto de equilibrio.








