Con el fenómeno de “El Niño” en Colombia, las temperaturas en todas las ciudades, incluida Bogotá, son más elevadas de lo normal, por lo que hacerle una buena limpieza al interior del casco se vuelve más que un buen hábito, ya que ayuda a preservar de buena forma los materiales del mismo.
Si se rueda por carretera, la situación puede ser tranquila o simplemente, no sentir el rigor del clima. Pero cuando llega el momento de circular por la ciudad de lado a lado, detenerse en un semáforo o quedar atrapado en un trancón, el casco, literalmente, puede ser un infierno.
Por el sudor, las almohadillas del casco quedan mojadas, se va acumulando la humedad y, si no se deja secar como es debido el interior, aparecen los malos olores.
El sudor, gran enemigo del casco
El sudor continuo y el polvo, entre otros elementos, hacen que el interior del casco se ensucie rápido. Por este motivo, hay que dejarlo secar correctamente con una ventilación adecuada y sin afanes, para que la humedad se evapore.
De igual forma, si el interior se puede desmontar, retirar las almohadillas, facilita el proceso. Lo que siempre debe hacer un motero principiante o uno experimentado, es consultar el manual del casco. Todos los fabricantes de estos implementos usan diferentes maneras para limpiarlos.
¿Qué combinación es la mejor para limpiar el interior del casco?
En la limpieza de la moto como del casco, la atención en los detalles cuenta muchísimo. Por estar apurado, usted no puede coger el primer detergente que encuentre y echar agua como si nada.
Esta es una gran labor, por lo que se recomienda utilizar jabón o detergente neutro diluido en agua para limpiar los interiores – Después del lavado hay que sacar todo el jabón de las almohadillas-, para no tener ningún inconveniente.
Productos con alcohol, limpiavidrios y disolventes son enemigos número uno de su casco, ya que pueden deteriorar los materiales del interior.
Otro craso error, es utilizar grandes cantidades de detergente. Recurrir a esta práctica, deja residuos en los tejidos y dañan el casco.
Casos excepcionales: si las almohadillas son desmontables, se pueden lavar siguiendo las instrucciones específicas del fabricante; y en otros casos, hasta se pueden meter en la lavadora -Como ya aconsejamos anteriormente, hay que leer las instrucciones del fabricante del casco-.
Usar agua muy caliente no es la solución
Varios manuales de instrucciones, dicen claramente que no debe utilizarse agua por encima de 40ºC, puesto que la funda interior de poliestireno expandido, encargado de absorber parte de la energía en caso de impacto, es especialmente sensible al calor y a determinados productos químicos.
Con esta indicación, lo más adecuado es limpiarlo con un paño suave humedecido con una solución de jabón neutro y agua, sin frotar ni ejercer una presión excesiva.
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La correa, las entradas de ventilación y la carcasa exterior, también exigen limpieza
La correa de retención está constantemente en contacto con el sudor y puede acumular bastante suciedad; y al igual que con las almohadillas, se debe hacer una minuciosa limpieza con agua y jabón neutro.
Entre tanto, para la limpieza de las entradas y salidas de ventilación, se debe utilizar un cepillo de dientes o un copito de algodón para acceder a pequeñas zonas y mantener limpios los elementos de ventilación. Para la carcasa exterior, también conviene utilizar productos adecuados, según fabricante. La visera, por su parte, se puede desinfectar con una solución suave de detergente y agua
Dejar secar el casco apropiadamente, la mejor señal de limpieza
Se cree que con lavar las almohadillas, ya está hecho el trabajo. Pues, ¡No! Hay que dejar secar el interior del casco y revisar esta acción, cada cierto tiempo y luego, volverlas a colocar. Todo esto, para evitar la humedad residual.
Este tipo de humedad genera en el interior del casco malos olores y, después de un tiempo, la aparición de moho: es decir, su casco se va degradando poco a poco. Una buena práctica que se debe convertir en hábito, es dejar que todas las piezas se sequen completamente -a la sombra- antes de volver a instalarlas en el casco-.
Si quiere conservar su casco en buenas condiciones, queda totalmente prohibido usar secadores mecánicos. El calor puede dañar los materiales, como la funda de poliestireno.
El mantenimiento preventivo puede ahorrarle dolores de cabeza y dinero
La limpieza de rutina de las almohadillas, una buena ventilación después de cada jornada y un secado completo cuando el casco se moja, son la clave para el éxito en esta dispendiosa pero necesaria tarea.
Ojo: si el interior del casco está desgastado o ya cuenta con daños estructurales, limpiarlo será difícil y de paso, no será suficiente. Para estos casos es valioso recordarle a todos los moteros, que los fabricantes ofrecen recambios para determinados modelos y reemplazar unas almohadillas deterioradas es lo más sensato.







