De nada sirve tener la moto en perfectas condiciones, vestir de manera adecuada –con las debidas protecciones para un viaje por carretera-, si al final, usted no sabe cuál debe ser la postura de su espalda.
La postura sobre la moto, la distribución del equipaje y la frecuencia de los descansos son factores determinantes para reducir la fatiga durante los recorridos prolongados.
Dato mata relato: No se trata de permanecer completamente rígido sobre la motocicleta. Por el contrario, una buena posición debe permitir que el cuerpo acompañe los movimientos de la máquina, manteniendo una postura equilibrada y evitando tensiones innecesarias.
Estas son las recomendaciones para disfrutar de unas buenas vacaciones en motocicleta, sin tener que llegar directo al ortopedista.
Espalda recta, pero relajada
Uno de los errores más frecuentes durante los viajes largos es encorvar la espalda progresivamente a medida que aparecen el cansancio y la fatiga. Esta posición puede aumentar la tensión en la zona lumbar y generar molestias después de varias horas.
La recomendación es mantener la columna alineada y la espalda recta, pero sin adoptar una postura rígida. El objetivo es conservar una posición natural que le permita absorber los movimientos de la motocicleta sin cargar innecesariamente la zona lumbar.
Nota mental: No exagere el arqueo de la espalda. La posición correcta debe sentirse estable y cómoda, no forzada.
Relaje los brazos y…
Por simple que parezca, esta acción corporal resulta de vital importancia en la conducción de su motocicleta, -los brazos le dan el control del vehículo-, pero no deben convertirse en el principal punto de apoyo del cuerpo.
Mantenerlos completamente extendidos o tensionados durante kilómetros puede aumentar el cansancio de los hombros y trasladar tensión hacia la espalda.
Los codos deben permanecer ligeramente flexionados, permitiendo que los brazos acompañen los movimientos del manillar.
A su vez, las manos deben sujetar los puños del manillar con firmeza suficiente para controlar la moto, pero sin apretarlos constantemente. Una señal inequívoca de que existe demasiada tensión es sentir los hombros elevados o rígidos.
Durante una recta, el motociclista puede comprobar que los hombros estén relajados y que los brazos mantengan cierta movilidad.
No descuide las piernas: ayudan y mucho
En recorridos prolongados, las piernas serán sus aliadas para reducir la carga sobre los brazos y la espalda. Sujetar suavemente el tanque con las rodillas, estabiliza el cuerpo y facilita que las manos se concentren en controlar el manillar.
Esta técnica resulta especialmente útil durante aceleraciones, frenadas y cambios de dirección, -lo ayuda a mantener una posición más estable-.
Con los pies bien puestos: Se recomienda apoyar la zona media o la parte delantera del pie sobre los estribos, manteniendo una posición natural que permita reaccionar rápidamente cuando sea necesario.
¿Equipaje, un enemigo muy pesado?
Una motocicleta sobrecargada o cargada de manera errónea, puede afectar tanto el comportamiento de la máquina como la comodidad del conductor. Llevar demasiado peso sobre la espalda, especialmente durante varias horas, incrementa el cansancio y puede generar molestias en hombros y zona lumbar.
Por eso, para los viajes largos es preferible distribuir el equipaje en maletas, baúles o sistemas de carga instalados en la motocicleta, siempre respetando la capacidad y distribución de peso.
Pausa cada 90 minutos: usted decide
Uno de los mejores consejos para reducir el agotamiento propio del viaje, es establecer paradas periódicas. Una referencia práctica para muchos motociclistas es detenerse aproximadamente cada 90 minutos, aunque la frecuencia debe adaptarse al ritmo del viaje, las condiciones climáticas, y el estado de la vía.
Durante la pausa, bajar de la moto y caminar unos minutos permite cambiar de posición y movilizar músculos que permanecieron estáticos durante el recorrido. De igual manera, pueden realizarse movimientos suaves de piernas, hombros y espalda.
Hidratación continua
La hidratación ejerce un papel de suma importancia durante los desplazamientos prolongados. La exposición al viento, el calor y el uso constante del equipamiento hace que el cuerpo pierda líquidos. Tomar agua regularmente durante el recorrido evita que se presenten síntomas de deshidratación.
Seguir estas recomendaciones hará que sus viajes sean más placenteros y que su cuerpo, en especial su espalda, se lo agradezca.









