Introducción
Zontes, una marca que forma parte del gigante manufacturero chino Tayo Motorcycle Technology, conocido por producir más de un millón de motocicletas al año, continúa su expansión en el mercado europeo con modelos que destacan por su diseño moderno, buen rendimiento y, sobre todo, un equipamiento muy generoso a precios competitivos.
En esta ocasión, la firma asiática se adentra en el popular segmento de las motocicletas trail de media cilindrada con la esperada Zontes 703F. Esta nueva propuesta busca conquistar a aquellos que anhelan una montura versátil, capaz de desenvolverse con soltura tanto en el asfalto como en caminos sin pavimentar, y lo hace con una estrategia clara: ofrecer una relación precio-producto simplemente brutal.
La Zontes 703F tiene tantos argumentos como rivales, que no son pocas. Sirva como contexto que: ofrece más potencia que la Aprilia Tuareg, la Honda Transalp, o la Suzuki V-Strom 800; trae equipamiento más extenso que la Triumph Tiger Sport 660, la KTM 790 Adventure o la Yamaha Ténéré; y tiene la mejor relación precio-potencia de su segmento. De hecho, es la menos costosa de entre sus competidoras, con el permiso de la QJ Motor SRT 800X a la que la Zontes 703F saca 20 CV de potencia y arrasa en equipamiento por 500 € más.
Por su accesibilidad en precio, potencia similar, por tener llanta de 21 también y por ser de una marca china igual que Zontes, habrá quien quiera considerar la Kove 800X Pro como una de sus rivales. Pero lo cierto es que la diferencia de recorrido de suspensiones y peso, las distancia bastante en perfil de usuario.
Características principales Zontes 703F
El corazón de la Zontes 703F es un motor tricilíndrico en línea de 699 cc, una configuración poco común en esta categoría y que consigue destacar por su equilibrio entre potencia, suavidad y entrega de par constante. Este propulsor desarrolla una potencia máxima de 95 CV a 10.000 rpm y un par máximo de 76 Nm a 7.500 rpm.
Zontes ha puesto especial atención en la tecnología de este motor, incorporando pistones forjados, tratamiento DLC en componentes internos y embrague antirrebote. Existe también una versión limitada a 47 CV para el carné A2.
El propulsor es de refrigeración mixta por agua y aceite, con dos grandes radiadores separados para cada elemento. El radiador de aceite está intercalado en el circuito de engrase, de tal forma que al tiempo que se lubrican los componentes, también se refrigeran. El cambio incluye quickshifter unidireccional (que solamente sirve para subir de marcha) pero que funciona muy correctamente.
En cuanto al chasis, la 703F presume de una estructura doble viga perimetral realizada íntegramente en aluminio, un material también empleado en el subchasis desmontable y el basculante. Esta construcción busca ofrecer ligereza y rigidez para un comportamiento dinámico óptimo y consigue un bastidor de tan solo 11 kg y un subchasis de 3,8 kg, que ofrecen una resistencia a la tracción de entre 19.000 y 20.000 N/m².
Las suspensiones son un componente destacado, confiadas a la prestigiosa marca Marzocchi. Delante encontramos una horquilla invertida de 43 mm completamente regulable en precarga, compresión y extensión, con un recorrido de 180 mm.
Detrás, un monoamortiguador Marzocchi también completamente regulable, con depósito de gas separado y ajuste remoto de la precarga, ofrece un recorrido igualmente generoso de 180 mm. Las suspensiones son de calidad y trabajan bien en diferentes escenarios, desde el uso más deportivo hasta las incursiones fuera del asfalto.
El sistema de frenos está firmado por J.Juan, con pinzas delanteras radiales de cuatro pistones mordiendo dos discos semiflotantes de 310 mm y una bomba radial. El freno trasero cuenta con un disco de 265 mm y pinza flotante. El sistema incluye ABS de doble canal que es desconectable en la rueda trasera, una característica útil para la conducción off-road.
Las llantas son tubeless de radios cruzados, con una medida de 21 pulgadas delante y 18 pulgadas detrás, lo que subraya su vocación aventurera y permite el uso de neumáticos sin cámara con total garantía. De serie monta neumáticos Michelin Anakee Adventure, un neumático mixto bien valorado por su versatilidad.
Equipamiento y tecnología Zontes 703F
Uno de los pilares de la Zontes 703F es su impresionante dotación de serie, que incluye elementos que a menudo son opcionales o inexistentes en modelos de la competencia.
Destaca su pantalla TFT a color de 6,75 pulgadas con función de Screen Mirroring y conectividad Bluetooth, que permite utilizar el teléfono como navegador. La instrumentación es clara y dispone de varios tipos de visualización, según los cuales varía la información en pantalla.
El sistema de cierre centralizado por proximidad (Keyless) controla el encendido, el tapón de gasolina y desbloquea el asiento para poder retirarlo. La Zontes 703F cuenta con control de tracción (TCS) y ABS, el primero es desconectable a través de un botón directo desde la piña izquierda y el segundo puede desactivarse en la rueda trasera desde una opción del menú.
El confort se ve reforzado por un parabrisas con ajuste eléctrico (sí, tal cual), puños calefactables y dos tomas USB dobles (tipo A junto a tipo C), además de un conector para mantenedor de batería.
También incluye una cámara delantera y trasera Full HD con 128 GB de memoria interna y sensor de visión nocturna, un elemento poco habitual en las motos, que Zontes está empeñado en popularizar.
Otros detalles notables son los modos de conducción (Eco y Sport), el indicador de presión y temperatura de neumáticos, las luces de giro activadas al señalizar un cambio de dirección, la iluminación Full LED con fuentes de luz Osram (destacada por su eficacia), los cubremanetas, el caballete central (de serie), el cubre cárter integral de aluminio y un práctico compartimento lateral portaobjetos, diseñado como imagen especular del silencioso pero en el lado izquierdo y de material plástico de color negro.
No hay duda que Zontes quiere impresionar con su extenso listado de equipamiento y claro que lo consigue. Incluso se incluye un cargador de batería (de litio) y un filtro de aceite para la primera revisión
Pero cabe mencionar que algunos de los elementos podrían funcionar mejor o presentar más calidad. Es por ejemplo el caso del lector de temperatura de neumáticos, que si bien es cierto que muy pocas motos lo incluyen, da unas lecturas algo inexactas a veces.
Además, y precisamente por lo completo del equipamiento, son más dolorosas algunas ausencias muy notables como la del control de crucero o la lectura de la temperatura ambiente, que está presente en casi todas las motos desde hace unos años y parece que será sempiterna.
Ergonomía en la Zontes 703F
Desde mi experiencia con la Zontes 703F, la considero una moto muy accesible. Aunque la altura del asiento se sitúa en 845 mm, lo que a priori podría parecer elevado, la estrechez de la moto en la parte central facilita mucho llegar al suelo.
En mi caso, que mido 1,86 m y peso 100 kg, me resultó sencillo, y creo que una persona a partir de 1,70 m no debería tener ningún problema para apoyar ambos pies en el suelo.
La posición del manillar es típicamente trail, es ancho y tiene un ligero sesgo hacia la carretera, donde resulta muy cómodo, al igual que en maniobras a baja velocidad. Sin embargo, al ponerme de pie para ir por pistas, sí que me hubiera gustado encontrar el manillar un poco más adelantado.
Para gente alta como yo, la sensación es que vuelve un poco hacia el piloto, y puede quedar demasiado cerca de nosotros para llevar una posición de ataque agresiva. Creo que esto se soluciona fácilmente con un pequeño ajuste, quizás girándolo un poco hacia adelante. No pienso que sean necesarias alzas de manillar, a menos que seas extremadamente alto.
En cuanto a la protección aerodinámica, a mí personalmente me pareció excelente. Es curioso porque otros compañeros durante la presentación tuvieron una opinión diferente, pero a mí el conjunto de los deflectores laterales y el parabrisas de accionamiento eléctrico me resultó ideal.
Llegué a olvidarme de bajar la visera del casco por lo cómodo que iba y el poco aire que sentía, incluso a velocidades elevadas. Para una moto de corte rutero, esto me parece un punto muy positivo.
El parabrisas eléctrico se puede accionar desde la piña izquierda y considero que hizo muy bien su trabajo. Además, los deflectores laterales ayudan mucho a crear una buena cúpula, de tal forma que no sentí turbulencias alrededor del casco, ni sacudidas en los hombros.
El asiento me resultó firme pero cómodo. No eché de menos un mayor mullido ni una forma diferente. Me parece un asiento de calidad y confortable para viajar durante horas. Pero entiendo que esto es un punto muy subjetivo.
Lo que parece razonable afirmar, es que la Zontes 703F cumple con creces como moto cómoda y rutera, con una postura de conducción típicamente trail y una excelente protección aerodinámica (punto habitualmente problemático en la mayoría de sus competidoras, por otro lado).
Comportamiento Dinámico Zontes 703F
El comportamiento dinámico de la Zontes 703F revela una motocicleta que, en mi opinión, exhibe cualidades notables, particularmente gracias a su propulsor. El motor tricilíndrico desarrollado por Zontes se erige como un elemento central en la experiencia de conducción, mostrando una entrega de potencia que invita a ser explorada en regímenes elevados.
Se presenta como un motor de carácter excitante, capaz de generar un empuje constante y progresivo a lo largo de su rango de funcionamiento, que termina enamorando por su sonido y prestaciones.
No es perfecto, se perciben vibraciones a altas revoluciones en elementos como los retrovisores y los reposapiés, pero no diría que son excesivas, más bien le dan cierto “carácter tricilíndrico” a esta 703F.
En cuanto a la respuesta del acelerador, es una característica mejorable en la conexión con el motor, siendo que en ocasiones se manifiesta con cierta brusquedad, especialmente en transiciones a bajas revoluciones.
Esta particularidad me llevó a preferir el modo de conducción Eco, el cual, sin una reducción de la potencia máxima disponible (95 CV a 10.000 rpm), ofrecía una entrega más suave, controlable y dócil.
El efecto on-off del acelerador, que plaga muchas de las mejores propuestas llegadas del continente asiático, desluce el comportamiento del fantástico motor e impide que brille como debería.
Por otra parte, la distribución de pesos de la motocicleta me parece muy adecuada, contribuyendo a un comportamiento equilibrado en frenadas y curvas. El sistema de suspensiones Marzocchi, totalmente regulable, es otro aspecto destacado.
Durante la prueba, fui efectuando ajustes, especialmente en la compresión, y noté una mejora progresiva en la sensación y el rendimiento (os recuerdo que yo peso 100 kg). Se agradece la progresividad del amortiguador trasero y la facilidad para personalizar la configuración de las suspensiones según nuestras preferencias.
La Zontes 703F es muy aplomada y se percibe estable y segura incluso a velocidades elevadas. A ritmos divertidos por carreteras de curvas, la moto se muestra ágil y serena, favoreciendo la entrada en curva sin exhibir reacciones inesperadas.
A pesar de montar una llanta delantera de 21 pulgadas, la estabilidad del tren delantero se mantiene incluso al intentar inducir movimientos parásitos en el manillar a velocidades considerablemente superiores a los límites legales.
El sistema de frenado, compuesto por componentes J.Juan, resulta muy efectivo y adecuado, si bien quiero puntualizar una sensación peculiar en el tacto del freno delantero, caracterizado por un recorrido extenso y duro, con una impresión ligeramente esponjosa que requiere un periodo de adaptación.
El freno trasero no presenta las mismas particularidades, y en general, el conjunto cumple su función de manera satisfactoria.
La elección de llantas de 21 pulgadas en la rueda delantera y 18 pulgadas en la trasera se considera que otorga a la motocicleta un carácter más orientado al uso fuera del asfalto, facilitando la incursión en terrenos no pavimentados. No obstante, pienso que el comportamiento en carretera con una llanta delantera de menor diámetro, podría haber resultado aún más incisivo.
En pistas y caminos el efecto on-off del acelerador se hace notar aún más y solo pude gestionar el fantástico tricilíndrico que tiene muy buenos bajos, cuando decidí circular con una marcha más larga. Esto suaviza la entrega y evita tirones que nos desequilibran más fácilmente, especialmente si vamos de pie.
El control de tracción se puede desconectar totalmente para hacer deslizar la rueda trasera cuando nos interese y como no es regulable, ni está calibrado para campo, sí interesa apagarlo cada vez que entremos en un camino.
Igual con el ABS de la rueda trasera, que no tiene botón dedicado y hay que apagarlo con una opción del menú, algo que no podemos hacer en marcha.
Una vez hechas estas aclaraciones, lo que sí pude comprobar es que el comportamiento de la Zontes 703F en pistas y caminos es predecible, divertido y está a la altura de sus rivales más directas.
Se trata de una trail con todas las letras y aunque no sería mi primera opción para recorrer Marruecos WFO por pistas, sí es capaz de hacer un papel más que digno para el aficionado ocasional, que busca recorridos trail con algo de picante.
En conclusión, la experiencia dinámica de la Zontes 703F, se centra en un motor de carácter vivaz y prestaciones notables, complementado por una parte ciclo equilibrada y unas suspensiones competentes.
Si bien tiene áreas de mejora en la respuesta del acelerador y el tacto del freno delantero, la impresión general es la de una motocicleta con un comportamiento en marcha estupendo y una gran estabilidad.