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Prueba MITT 808 Big Foot

Rock and Roll desde el País del Dragón
Fotos: Miki Méndez
Una estética reconocible, un sonido atractivo y un enorme neumático trasero para revivir las raíces más auténticas del custom gracias a la marca española MITT y el fabricante Hanyang.

Prueba MITT 808 Big Foot: Rock and Roll californiano con pegada desde China

Uno de mis géneros musicales favoritos durante toda mi juventud fue siempre el Stoner Rock. Un sonido que se originó a mediados de los 90 en los desiertos californianos, combinando elementos del Doom Metal y el Rock Psicodélico. Caracterizado por canciones típicamente de medio tiempo, guitarras y bajo fuertemente distorsionados, voces melódicas y producción “retro”. Algunas de las bandas más representativas del género son Kyuss, Fu Manchu, Sleep o mis queridos Monster Magnet.

Al poco de introducirme en el género, nuevas bandas iban llamando mi atención y algunas de ellas no podían estar ni más lejos de California ni más en sintonía con el género. Era el caso de los sorprendentes Boris en Japón, los puristas Natas en Argentina o los melódicos Truckfighters desde Suecia. Y es que el mundo es global y lo que nos gusta se mueve y se adapta uniendo adeptos de todas partes, orígenes y culturas.

De igual forma se podría decir que las motos custom tuvieron su origen en los Estados Unidos, después de la segunda guerra mundial y en gran medida popularizadas por marcas como Harley Davidson o Indian. La expansión de la cultura custom durante las siguientes décadas llegó al mundo entero y ha sido fielmente implementada por marcas de motos de todas partes prácticamente desde siempre, de tal forma que seguramente no hay una sola marca de motos que no haga algún modelo custom.

Hoy es Jets Marivent a través de su marca MITT quien nos trae esta MITT 808 Big Foot fabricada por Hanyang en China. Una moto con una estética clásica reconocible y muy conseguida, para un público muy concreto que busca no solo una moto, sino también un estilo de vida.

Prueba MITT 808 Big Foot: Hanyang y su historia con el custom

El fabricante Hanyang evoluciona de una empresa creada en 1890 en Wuhan para la fabricación de armamento. Con el paso del tiempo, este conglomerado fue incorporando áreas de fabricación para diferentes industrias pesadas, desde locomotoras hasta vehículos militares, hasta que en 1991 pasó a fabricar motocicletas.

En 2018 la marca pasa por una reestructuración total de la mano de una nueva directiva que se compone en gran medida de amantes del custom, incluyendo al presidente actual y a numerosos accionistas principales. Por esto desde ese momento y de manera dedicada Hanyang se centra en la fabricación de motos custom de alta cilindrada exclusivamente, lanzando sus primeros modelos en 2019.

Actualmente Hanyang tiene dos fábricas y produce modelos custom de entre 300 y 900 cc con un total de 200.000 unidades al año, lo que supone un volumen muy modesto para las cifras habituales en China, pero que es comparable (para situarnos) con el número de motos que se venden en España en un año.

Por todo esto, da la sensación de que MITT ha escogido con intención y buen tino a los fabricantes chinos de sus modelos custom para el mercado europeo. Veremos si son capaces de ofrecer un buen producto para los amantes del custom en España y os avanzo que todo apunta que sí.

Prueba MITT 808 Big Foot: Características y equipamiento MITT 808 Big Foot

La MITT 808 Big Foot es un modelo de estética conservadora, muy reconocible y tradicional. Tiene cierto aire bobber y presenta una línea descendente de adelante hacia atrás gracias a su rueda delantera de 19 pulgadas y trasera de 17 que además monta un impresionante neumático de 240 de sección que genera un impacto visual inmediato.

Los escapes son largos y bajos en diseño superpuesto y van terminados en negro, así como el motor, chásis, llantas y prácticamente todos los elementos decorativos de la moto, incluyendo manillar, depósito y horquilla que también lleva fuelles negros y cubrebarras para mantener esa estética oscura.

La instrumentación es minimalista, con una pantalla digital redonda bien integrada que tiene un par de botones táctiles para resetear los trips y cambiar la hora. Resulta sencilla, sin estridencias y es fácil de leer e interpretar. El faro principal es redondo de tipo LED al igual que resto de luces, lo que le da un aire moderno sin perder la forma clásica de una moto de este estilo.

El motor es un V-Twin de 799 cc con refrigeración líquida que entrega una potencia máxima de 56 CV a 7.000 rpm y destaca por ofrecer un par máximo de 67 Nm a tan solo 5.500 rpm, que resulta muy divertido de acelerar y escuchar. La transmisión es por correa, lo que facilita el mantenimiento y le aporta suavidad en marcha. Además, es limitable para el carné A2.

El asiento queda a 720 mm del suelo, lo que facilita el acceso a pilotos de todas las tallas y reduce el esfuerzo también para mover en parado sus 243 kg en seco. El depósito de 13 litros preside el puesto de conducción con laterales rectos, pero sin aristas marcadas. El tapón es clásico, va con llave y se separa de la embocadura y es de las pocas cosas que van cromadas en esta bestia negra.

Las suspensiones están compuestas de una horquilla convencional gruesa con mucha presencia y un doble amortiguador trasero que por supuesto presenta muelles en negro. Estos amortiguadores son además, regulables en precarga. El conjunto de frenado es monodisco tanto delante como detrás y cuenta con sistema de ABS.

La unidad que pude probar venía con un pequeño asiento para el pasajero encima del minimalista guardabarros que envuelve el enorme neumático trasero, pero de serie la moto viene con un práctico portaobjetos en forma de parrilla en el mismo lugar, que le da una estética mucho más ruda. Algo que cabe mencionar es que la mayoría de accesorios de terceras marcas para el mundo del custom servirán también para esta MITT 808 Big Foot, puesto que es bastante estándar en cuanto a medidas y formas.

Prueba MITT 808 Big Foot: Sensaciones en Marcha

Lo primero que llama la atención de esta MITT 808 Big Foot es sin duda su estética basada en el negro, la rudeza y una silueta clásica, reconocible y muy icónica. Es una moto que evoca algunos modelos de la casa de Milwaukee y eso es algo que es difícil pasar por alto.

Si esto es con ánimo de copiar o más bien con ánimo de homenajear a los que vinieron antes, voy a dejar que lo decida el lector esta vez. En cualquier caso, el parecido con la ya descatalogada Sportster es más que razonable.

El impacto visual que produce la moto es genuino y la primera revisión al tacto, no es decepcionante. Las calidades de plásticos, puños, piñas, pinturas y componentes es diferente a las que encontramos en otras marcas, pero no mala. Particularmente creo que están muy conseguidos los satinados del escape, la parte trasera de la moto, que emociona con ese gigantesco neumático y la pintura del depósito, puntos todos ellos que atraen la mirada enseguida.

El asiento es ancho y mullido, con un cuero sintético que a falta de ver cómo envejece, presenta inicialmente bastante buena cara. El manillar y los mandos se encuentran donde los esperamos en una moto de este estilo, a excepción tal vez de los reposapies, que creo que en el caso de esta moto estarían mucho mejor en formato avanzado.

Los pilotos de mayor estatura, como es mi caso con 186 cms de altura, sin duda se van a ver encogidos y patilargos en esta MITT 808 Big Foot, rompiendo así todo el impacto estético que la moto ofrece. En cambio la gente que no supere los 175 cms de altura, ofrecerá una imagen más proporcionada.

Cuando el motor está en marcha recibimos otra sorpresa y es que el conjunto motor-escapes ofrece un sonido ronco, agresivo y ruidoso, que sin duda hará girar las cabezas a nuestra llegada en terrazas y bares de carretera. Tendremos que tener cuidado en entradas y partidas, puesto que maniobrar la moto en parado es quizás uno de sus puntos débiles por su elevado peso y su escaso radio de giro.

Al comenzar la marcha encontramos que la moto no está pensada para la comodidad, sino para explotar la estética, el sonido y la experiencia custom. En marcha el motor ofrece el par desde muy abajo y el acelerador entrega la potencia al tren trasero con suavidad, gracias a la transmisión por correa. Esto hace que resulte placentero aprovechar cada golpe de gas para dejarse envolver por ese sonido redondo y disfrutar del viento en la cara mientras nos dejamos llevar como en un columpio.

Prueba Mitt 808 Big Foot

El conjunto cambio-motor funciona muy bien, y es más bien suave. Por mencionar algo, comentar que el acelerador presenta cierta holgura al comienzo del recorrido que puede resultar incómoda. Pero que dado el carácter general de la moto, no es algo que le reste demasiada precisión. El motor no lo pasa bien por encima de las 7.000 rpm que es cuando más vibra hasta el sonido del escape pierde empaque.

Pero una vez más, el carácter de la moto y el hecho de que el máximo de par se encuentre en 5.500 vueltas, hará que cambiemos pronto de marcha al subir y que nos mantengamos de manera natural entre las 3.000 y las 7.000 rpm, ahí es donde se disfruta.

La moto empuja bien y resulta divertida. El peso se mueve con soltura y la pisada es muy estable, en parte por la anchura del neumático trasero que se une a los 1.510 mm de distancia entre ejes. Pero también por ello, resulta un poco perezosa en los cambios de dirección y tenemos que relajar la marcha en las curvas cerradas o en los tramos de curvas cortas enlazadas.

Pronto nos damos cuenta de que la conducción de esta MITT 808 Big Foot ha de ser más contemplativa que otra cosa, si no queremos tener problema con la inercia que genera su elevado peso.

El chasis es rígido para poder soportar el peso de una moto que además es bastante larga y las suspensiones son tirando a duras, aunque los amortiguadores traseros se pueden regular según el gusto de cada uno. El resultado es que en general, resulta una moto aplomada y con buena pisada a costa de perder un poco de confort en la marcha y se nota cierta sequedad al pasar por baches o irregularidades. La frenada es un tanto justa, como en tantas otras motos custom. Así que ahí tenemos un motivo más para tomarnos las cosas con calma.

En general es una moto que tiende a querer ir recta, debido a ese gran neumático trasero. Pero también tiene el peso bastante abajo, por lo que parece que vamos en un tren. La sensación es de mucho aplomo, de mucho par, de bonito sonido y suspensiones rígidas para sostener todo el peso de la moto y el piloto. El comportamiento dinámico que se espera de una moto de este estilo, sin demasiadas sorpresas.

Creo que es una moto pintona, que dinámicamente tiene las limitaciones de su construcción, pero que cumple con lo que se le pide a este tipo de moto. Tiene buen par, es estable en carretera y presenta un sonido agradable. Lo que tiene que hacer, que es molar, lo hace bien porque mola bastante y llamará la atención de todos aquellos que la sepan apreciar.

Valoración Final

MITT nos trae una propuesta interesante aprovechando el vacío que Harley Davidson creó al anunciar el fin de sus Sportster. Si es copia o es tributo, es cuestión de cada uno. Pero lo que sí os puedo asegurar es que la experiencia está ahí casi al completo, para el que la quiera. Y es que así es el mercado amigo, la opción la presenta MITT a través de Hanyang y lo que ofrece a ojos cerrados es prácticamente indistinguible de lo que en su día hubo. El que quiera entender que entienda.

El precio de esta MITT 808 Big Foot es de 9.295 € y considero que podría convencer a cualquiera que busque esta experiencia y se sienta atraído por la estética de este modelo. Buena opción si es tu rollo.

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