En un mercado en el que las motos trail de media cilindrada suelen estar dominadas por nombres muy conocidos, de precios cada vez más elevados y prestaciones cada vez más similares, Zonsen propone una alternativa inesperada pero muy interesante: la Cyclone RX1 PRO 2025.
- Para saber más: Ir a FICHA TÉCNICA completa
No es una moto que pretenda ir de lo que no es. Al contrario: se presenta tal cual, sin artificios, con una propuesta honesta, accesible y sorprendentemente completa para quienes buscan su primera trail A2 o una moto versátil con la que enfrentarse a cualquier terreno sin complicaciones ni dramas. ¿Lo mejor? Que sin alardear, cumple con nota en muchos aspectos que a veces se le escapan a motos mucho más caras.
Desde el asfalto hasta las pistas, pasando incluso por tu trayecto diario al trabajo, la RX1 quiere hacerse un hueco como moto total. ¿Lo consigue? Vamos a comprobarlo.
Prueba Cyclone RX1 PRO 2025: Honestidad, linealidad y respuesta
La Cyclone RX1 PRO 2025 monta un motor monocilíndrico DOHC de 125 cc de refrigeración líquida, homologado Euro 5+ para cumplir con las exigencias del mercado europeo. Su potencia máxima es de 15 CV a 9.500 rpm, entregando un par motor de 11 Nm a 7.500 rpm.
Vale, ¿y qué significa todo esto sobre el papel? Pues que la Cyclone RX1 PRO 2025 no busca romperte los brazos ni darte acelerones de infarto. Lo suyo es otro rollo: desde abajo tiene una entrega suave, sin tirones, con par suficiente para moverte por ciudad, sin estrés y ese puntito extra para estirarse con alegría en carretera secundaria o circunvalaciones. Y lo mejor: sin sustos.
El cambio es de seis velocidades y está bastante bien resuelto. Las marchas entran limpias, sin dudas ni holguras raras, y la primera está bien pensada para arrancar con soltura incluso en cuesta. Las marchas largas te dejan rodar entre 100–110 km/h reales si le das un poquito de alegría. Y no, el motor no va forzado.
El consumo, además, está en torno a los 3 litros a los 100 km, así que con su depósito de 14 litros te plantas en aproximadamente unos 400 km sin repostar. Y sí, eso también es un plus.
¿Y en carretera? Para carreteras secundarias va muy bien, con velocidades estables entre 80 y 100 km/h sin forzarla, y aunque en autovía se nota que no es una moto grande, tampoco se arrastra. Si vas con pasajero o cuesta arriba, baja un pelín el ritmo, pero se defiende.
Prueba Cyclone RX1 PRO 2025: Parte ciclo hecha para durar
Una de las cosas que más sorprende nada más subirte a la Cyclone RX1 PRO 2025 es la sensación de moto “grande”. Y no lo digo solo por la estética. Zonsen ha trabajado para que esta trail 125 no sea solo fachada. Aquí hay una parte ciclo sólida, pensada para aguantar trote, terreno irregular y el día a día sin que te dé pereza montarte.
Prueba Cyclone RX1 PRO 2025: Chasis y dimensiones
La estructura parte de un chasis multitubular de acero con una distancia entre ejes de 1.375 mm y un peso en orden de marcha de 164 kg más 15 kg de las maletas y los herrajes (que vienen de serie). Y puedo asegurar que transmite estabilidad desde el minuto uno, pero sin sentirse torpe o aparatosa.
La altura del asiento, 780 mm, la hace accesible para pilotos de talla media o baja. Y pese a su silueta trail, no te sientes subida a una escalera. Han encontrado un punto muy equilibrado entre usabilidad diaria y ese toque campero que esperas en una moto de este estilo.
Prueba Cyclone RX1 PRO 2025: Suspensiones y frenos
Aquí empieza lo bueno. En el tren delantero monta una horquilla invertida de 37 mm con un recorrido de 120 mm, mientras que detrás encontramos un monoamortiguador con bieletas regulable en precarga.
¿El resultado? Absorbe bien baches, tapas de alcantarilla y lo que le eches por ciudad. Y en caminos o pistas se defiende con solvencia. No es una tabla en carretera, ni un flan en tierra. Tiene un tarado firme, pero cómodo.
En el apartado de frenada, la RX1 PRO 2025 monta un disco delantero de 265 mm con pinza de doble pistón, y un trasero de 240 mm con pinza simple, ambos con sistema ABS. Y he de decir que funcionan la mar de bien.
Prueba Cyclone RX1 PRO 2025: Diseño y ergonomía
Lo primero que llama la atención es el faro LED, con una firma luminosa moderna que le da carácter. Está escoltado por un carenado robusto y una pantalla parabrisas que, sin ser gigante, desvía bien el aire del pecho a velocidades legales.
El depósito de 14 litros está muy bien integrado, y le da ese volumen que visualmente suma puntos. Si buscas una 125 que no parezca una bici con motor, esta te va a gustar. Las formas angulosas, los acabados mate (en gris o negro) y las defensas de serie le dan un look serio, aventurero y funcional. Vamos, que se nota que está pensada para algo más que para ir de casa al curro.
Prueba Cyclone RX1 PRO 2025: Postura trail de verdad
Una de las cosas que más me ha gustado es su ergonomía. Aquí no hay poses incómodas ni experimentos raros. El manillar queda a buena altura, las piernas van poco flexionadas y el asiento, aunque no es mullido nivel sofá de casa, sí ofrece una base generosa y estable.
Gracias a la altura libre al suelo y a la forma del depósito, puedes ponerte de pie en marcha con facilidad. Si estás pensando en empezar a trastear con pistas o caminos, esta RX1 te lo pone fácil. Y por si fuera poco, las estriberas vienen con gomas desmontables. Un detalle simple, pero que marca la diferencia si vas a pisar barro o piedras.
Prueba Cyclone RX1 PRO 2025: Tecnología y equipamiento sencillo, pero con sorpresas
Cuando te subes a la Cyclone RX1 PRO 2025, esperas lo justo. Al fin y al cabo, hablamos de una trail 125 económica, de origen asiático y enfocada a un público joven o recién llegado al mundo de la moto. Pero lo cierto es que sorprende. No porque lleve gadgets de última generación —que no los lleva— sino porque lo que trae, lo hace bien. Y en algunos aspectos, incluso mejor de lo esperado.
El cuadro de instrumentos, por ejemplo, es un buen punto de partida. No es un TFT, ni falta que le hace: se trata de una pantalla digital LCD retroiluminada en azul que ofrece toda la información básica de forma clara y bien organizada. Velocímetro digital, cuentarrevoluciones, indicador de marcha engranada, nivel de gasolina, reloj… y todos los testigos que necesitas para el día a día. Es visible incluso a plena luz del sol y tiene ese toque práctico que encaja perfectamente con su enfoque urbano-aventurero.
En el apartado de iluminación también hay buenas noticias. Todo el sistema es LED: tanto el faro principal como los intermitentes y el piloto trasero. El faro delantero, más tirando a redondo y con personalidad, tiene una buena proyección para ciudad o trayectos interurbanos, aunque no esperes un cañón de luz para cruzarte media península de noche. Aun así, cumple sobradamente, y ese extra de visibilidad es un plus en seguridad.
Donde la Cyclone RX1 PRO 2025 se marca un tanto importante es en los accesorios de serie. Viene equipada con defensas laterales tubulares —que además de darle un look más “adventure”, protegen en caídas tontas—, una parrilla trasera lista para top case (también de serie) o lo que le quieras amarrar con pulpos, y un caballete central que, más allá del mantenimiento, se agradece en el día a día. Tampoco falta una pequeña cúpula, que sin ser muy grande ayuda a cortar el viento en tramos más rápidos.
Ahora bien, cuenta con puerto USB de serie, encima de la pantalla LCD y un control de tracción desconectable que ya os digo que durante la prueba no apareció de manera intrusiva. Aunque si tenemos que poner pegas es la ausencia de conectividad y extras tech: aquí se viene a montar y disfrutar, no a sincronizar apps.
Prueba Cyclone RX1 PRO 2025: Lo mejor… su precio
La Cyclone RX1 PRO 2025 llega al mercado con un precio oficial de 3.385 €, y lo hace armada hasta los dientes. Puede que no sea la más conocida, pero desde luego tiene argumentos de sobra para pelear en el segmento trail 125. Porque sí, hay motos más caras… y luego está esta, que por menos te da incluso más.
Y es que cuando te paras a ver lo que incluye de serie, la ecuación empieza a sumar puntos por todos lados: ABS, control de tracción, puerto USB, defensas laterales, caballete central, parrilla portaobjetos y un cuadro digital bien resuelto. Vamos, lo que a otras les toca pelearse en catálogo de accesorios o simplemente soñar con tener.
La sensación general es clara: no es que sea barata, es que está bien pensada. Y vale lo que cuesta, e incluso algo más.