Hace ya tiempo que se escuchan rumores sobre los problemas financieros de Yamaha. Esta crisis ha afectado a muchas grandes empresas del sector de la moto y entre las cuatro japonesas, y a pesar de lo que puede parecer, Yamaha es la más pequeña y la más “tocada” en estos años de bajada. Todos sabéis que Honda y Suzuki fabrican coches, además de motos, motores de barco y otro tipo de maquinaria. Kawasaki, vista desde “las dos ruedas” parece la más débil y pequeña de las cuatro grandes: nada más lejos de la realidad. Kawasaki Heavy Industries es una enorme empresa que hace trenes, barcos, construcciones de todo tipo, motores de aviación… y las motos son sólo la parte “pequeña” del negocio.
Yamaha fabrica motos, motores fueraborda y maquinaria. Por supuesto, también hay instrumentos musicales, amplificadores y demás, pero a pesar de compartir nombre y logo parecido (en este caso el fondo de los diapasones es azul, rojo en las motos), Yamaha Motor y Yamaha, digamos, Música, son empresas separadas hace muchos años.
El caso es que en el pasado Salón de Tokyo pasado, en el stand de Yamaha se vio este concept, el Yamaha Motiv-e. Un coche eléctrico de dimensiones contenidas y estilo similar al Smart (el Yamaha es todavía un poco más corto, estrecho y bajo), que enseñaba la capacidad de fabricación de la marca nipona.
Ahora, unos días después, Hiroyuki Yanagi, presidente de Yamaha, ha dado a conocer los planes de la empresa en este aspecto: el Motiv entrará en fabricación el año que viene y habrá una versión de gasolina movida por un motor tricilíndrico de 1.000 cc y 70 CV, posiblemente un derivado del motor MT-09.
Para su diseño se ha partido de las ideas de Gordon Murray, diseñador de coches de carreras que hace unos meses presentó un proyecto similar bajo el nombre T-27. Según declaró el propio Murray hace unos meses, ese proyecto se vendió a un fabricante del que entonces no se desveló su nombre. De aquel T-27, el Yamaha toma, aparte de similar tamaño y apariencia, su concepto de chasis: se fabrica mediante una serie de marcos de acero reforzados con láminas de materiales compuestos que forman suelo, techo y otros paneles estructurales.
La carrocería exterior se hace con material plástico resistente al impacto, con lo que consiguen no sólo una fabricación más sencilla, si no que será un coche fácil de reparar y de buena resistencia a los pequeños toques en ciudad. Además, pesa 100 Kg menos que un Smart.
No será esta una llegada al automóvil sin experiencia previa: si recuerdas, hace casi 20 años, Yamaha fabricó unas pocas unidades de un espectacular superdeportivo, el OX99-11 con motor V12. Y menos conocido pero seguramente más importante, de cara a esta experiencia, Yamaha lleva años fabricando motores y componentes para marcas como Toyota, Volvo o Ford.
Se prevé que el Motiv llegue a los mercados a partir del 2016 a un precio por debajo de los 12.000 €.








