Pocas sorpesas para la nueva gama crossera de Suzuki para la temporada 2017. La firma japonesa mantiene la base y el diseño de años anteriores, con la única novedad destacable de la decoración actualizada. Las RM-Z son objeto de discusión en los últimos años por lo poco que han variado, pero en Japón lo tienen claro y no van a cambiar lo que funciona. Los éxitos de sus pilotos, entre ellos Ken Roczen, son suficiente razón para mantener una línea a lo largo de los años.
También en la parte estética se escuchan voces poco a favor de la combinación amarillo/negro, así que para 2017 se han invertido estos dos colores, y en la parte trasera las placas laterales, antes amarillas, ahora son negras. Al revés sucede con el conjunto aleta trasera/caja de filtro, que en 2016 las teníamos en negro y para la próxima temporada serán amarillas para la 250. La funda del asiento también cambia de decoración, así como las llantas, que dejan el color aluminio y pasan a ser negras, lo mismo que las tijas de la dirección.
Por lo demás, motor, suspensiones y chasis permanecen casi intactos, lo que significa, por ejemplo, que se mantiene el Holeshot Assist, con tres modos para la RM-Z 450 y dos en el caso de la RM-Z 250. Este año tampoco habrá arranque por botón, una solución que no convence a las firmas japonesas para sus motos de cross.









