Suzuki mantiene casi inalterada su representante en la categoría Superbike, una moto que recibió su última evolución profunda en 2009. Aún así, la inminente puesta de largo en MotoGP ha servido de revulsivo a la marca japonesa para que realice un pequeño restyling técnico y estético. Si este año, Álex Lowes está defendiendo el bastión “gixxer” en el Mundial de Superbikes, Maverick Viñales y Aleix espargaró harán lo propio el año que viene en el Campeonato del Mundo de MotoGP.
El carenado de la GSX-R recibe los colores racing de la marca en variante azul/blanco/verde con una unidad ABS con centralita firmada por Bosch. Por lo demás, mantiene inalterados sus características deportivas como los tres modos de conducción (S-DMS), el chasis doble viga de aluminio, el embrague antirrebote, la horquilla invertida Showa BPF con amortiguador de dirección electrónico, pinzas Brembo radiales monobloque, estriberas regulables o la instrumentación digital con cuentarrevoluciones analógico.





