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Esta es la realidad que no te cuenta la DGT: mueren más motoristas con A1 o A2 que con el B+3

Obligar a hacer cursos no reduciría la siniestralidad
Fotos: SMN
La DGT parece tenerlo claro: cursos para aquellos convalidados con el B+3. Pero la realidad es bien distinta ya que los que más accidentes tienen son los usuarios del A1 o el A2. ¿En qué piensa la DGT?

A principios de esta semana saltaba la noticia: dada la alta siniestralidad de las motos, la DGT estaba preparando un paquete especial de medidas. Entre ellas, obligar a los convalidados del permiso B con tres años de experiencia, tener que hacer un curso antes de poder conducir una 125 cc. Pero también, prohibir los cascos tipo jet fuera de recorridos urbanos.

Hoy mismo ANESDOR realizó una rueda de prensa donde, entre otros temas, se trataron en profundidad estos temas. Lo curioso de todo ello es que las estadísticas no son como lo pinta la DGT. La realidad es ligeramente distinta. Y aunque es cierto que la tasa de fallecidos es alta, los datos hay que cogerlos en perspectiva. Y esta perspectiva hace que la obligatoriedad de realizar esos cursos para los usuarios del B+3 dejen de tener sentido.

La DGT quiere cursos para el B+3, pero con el A1 fallecen más usuarios

Con 299 fallecidos, 2023 se cerraba con casi un 20% más de víctimas que el año pasado (254 muertos). Claramente son cifras que sorprenden para mal, sobre todo si tomamos estos números sin ponerlos en perspectiva, algo que es claramente necesario, pues es cierto que el parque móvil no deja de aumentar. Y si hay más motos, lógicamente, habrá más fallecidos.

La DGT mostraba el siguiente perfil de fallecido:

  • Hombre de 35 a 64 años
  • Más de 10 años de carné
  • 8 de cada 10 en carreteras convencionales
  • 2 de cada 3 en moto de alta cilindrada
  • Mayoría de accidentes por salida de vía

Como podemos ver, este perfil coincide con el de todos los años, porque también es el grueso de los motoristas que encontramos en las carreteras. Por lo tanto, que se quiera aplicar cursos a los usuarios de B+3 ya parece no tener mucho sentido, pues no entran en ninguno de estos puntos excepto en el de la edad.  Ni atesoran esa experiencia, ni el uso de una 125 es en carreteras convencionales, obviamente no es gran cilindrada y en entornos urbanos, no se contempla la salida de vía.

Cursos para motos de 125

Por otro lado, ANESDOR mostraba los datos de la evolución de la tasa de siniestralidad desde 2014 a 2023, con el número de fallecidos por cada 10.000 motos. De esta forma, se tiene en cuenta el crecimiento del parque motociclista a la hora de evaluar si hay o no hay más fallecidos.

En 2014 la tasa era de 0,63 muertos por cada 10.000 vehículos. El pico llegó en 2019, antes de la pandemia, con 0,81/10.000. Sin embargo, y a pesar de que este año ha habido 45 fallecidos más, el ratio por cada 10.000 vehículos no se ha visto modificado: 0,69. Es decir, estamos en cifras de 2014 y exceptuando el año de pandemia (0,51), es el tercer año con menos fallecidos por detrás del citado 2014 y 2021 (0,66).

Pero ahora es cuando entramos en la realidad que no ha contado la DGT. De nuevo ANESDOR era muy claro al mostrar los datos de las aseguradoras, quienes manejan la frecuencia de siniestralidad en función del permiso de conducir del usuario.

Entre 2018 y 2020, han sido los usuarios con A2 los que encabezan el ranking de siniestralidad. Sin embargo, a partir de 2021 se produjo un cambio y fueron los motoristas con el A1 (125 cc) los que sufren la mayor tasa de siniestralidad, seguida de cerca el A2 ¿Dónde están los convalidados? Pues en cifras de accidentes similares a los del A. Hablamos aproximadamente de un 8% frente al casi 12% del A1.

¿Tiene sentido los cursos de la DGT para el B+3?

Circular correctamente disminuye el resto de accidentes

Como os imaginaréis, la respuesta a esta pregunda es muy sencilla. NO. Si no coinciden en el perfil del accidentado y no son los que más accidentes sufren, ¿qué sentido tiene implantar en ellos un curso obligatorio? Ninguno porque realmente no afectarían o lo harían, mínimamente, al cómputo global de fallecidos.

Lo peor es que, por contra, traería otras consecuencias no deseadas. La primera de ellas que muchos usuarios optarían a ir directamente a por el A2 (o como mucho el A1), que seguiría como ahora o haría que el usuario empezase en una moto más grande y más potente pero sin nada de experiencia. Se eliminaría la parte lógica de ir ascendiendo, progresivamente, de motos más ligeras a otras más potentes a medida que se adquiere experiencia.

Por otro lado, se pondría freno al gran crecimiento del motosharing, donde muchos usuarios en posesión del B+3, deciden alquilar motocicletas de 125 (o equivalentes eléctricas) en vez de usar su automóvil. Estamos hablando de empeorar, si no pueden, el tráfico de las ciudades al impedir una mayor movilidad proporcionada por los vehículos de dos ruedas: menos atascos, contaminación, etc.

La realidad es que la DGT debería darle una vuelta a su enfoque, y si quiere reducir el número de fallecidos, pensar en otras medidas que vayan de la mano con las propuestas por ANESDOR, y con ello luchar por un bien común.

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