Seguramente los pantalones sean la asignatura pendiente de muchos motoristas. Montar en moto con la cabeza bien segura es muy fácil, porque además de obligatorio es cómodo llevar un buen casco. Proteger las manos es igual de fácil: hay guantes de todo tipo y no entendemos a quienes no llevan unos puestos porque no sólo se exponen a algo terrible en caso de caída incluso lenta, es que se ensucian y estropean la piel. El cuerpo sí es otra asignatura bastante superada, no sólo por protección sino porque una buena chaqueta ayuda a evitar el fresco o la lluvia cuando aparecen, y eso la gente lo tiene ya aprendido… Para los pies la cosa puede ser más compleja, aunque si tienes donde cambiarte (bastan unos zapatos guardados) en tu oficina es fácil evitar dañar los zapatos con la moto y de paso ir mejor protegido con botas altas o bajas.
Pero los pantalones… ésa es otra historia más complicada. El casco, los guantes, la chaqueta, incluso las botas, nos los quitamos al bajarnos de la moto o poco después. Pero para cambiarte los pantalones sí necesitas un poco más de espacio y tiempo: será por eso, o porque a pocos les parece una parte frágil, seguro que el pantalón es la prenda motorista menos usada respecto de las otras. Y, sin embargo, en cualquier caída por lo menos nos llevaremos una abrasión o quemadura, y es bien fácil ir un momento al baño a cambiarse…
Defender la causa de los “pantalones moteros” es mucho más fácil con unos como estos Overlap Sturgis que hemos probado. De entrada, a simple vista no cantan demasiado como pantalones para montar en moto: parecen unos vaqueros modernos más, incluso son bonitos y tienen un estilo muy actual. En mi caso además comprobé que su tallaje coincide exactamente con el de Levi’s (talla americana, 34 en mi caso) y su tejido ligeramente elástico ayuda a que sienten bien. La caña no es demasiado estrecha (corte “regular” ya que estamos en terminología Levi’s), pero unas botas altas podrían no encajar por dentro. Para botas cortas son ideales, y al final de las piernas cuentan con una hebilla para atarlos por debajo si queremos.
Vienen con protecciones (certificadas) en caderas y rodillas sueltas. Al instalarlas es cuando descubres la trabajada estructura interior del pantalón: merece la pena dedicar el tiempo que hace falta para esta operación, porque después de ver el pantalón por dentro, con sus dobles capas de tejido de kevlar y sus costuras, te sientes más seguro luego en la moto con ellos puestos. Ojalá hubiera llevado este pantalón cierta noche hace unos años: mi pierna derecha no tendría esas cicatrices…
Otra cosa que me gusta son los bolsillos: muchos y grandes, como debe ser. Overlap dice usar un tejido “coolmax” y lo cierto es que usé el pantalón en plena canícula veraniega sin pasarlo mal. Lo mejor es que este tejido es además impermeable (permite transpirar el vapor de agua pero no atravesar las gotas de agua líquida), con lo cual es un pantalón de todo tiempo perfecto.
Las zonas de tejido elástico consiguen el milagro aparente de que el pantalón siente genial a pie, y no de moleste nada en posición de moto. De hecho, lo llevé varios días como pantalón de uso (sin cambiármelo cuando no iba en moto) y ni llamaba la atención demasiado, ni me resultó incómodo. No es barato como para tener varios en el armario y usarlos todo el día cuando vayamos en moto (en mi caso, siempre) pero desde luego me parece muy bueno y si pudiera sí lo haría.
- Precio: 189 euros (PVP tarifa)
- Tallas: 28 hasta 40
- Colores: tejano azul envejecido (existe en negro engrasado o gris envejecido)











