Publicidad
[the_ad_placement id="adsense-mega-2-mobile"]

¿Cuál es la potencia real de una Honda Transalp?

El Dinojet espera a la trail nipona
Fotos: CycleWorld / Honda
Es una de las grandes apuestas de Honda y recoge la esencia de la primera Transalp, pero ¿cuál es la potencia que termina llegando a la rueda?

Estamos acostumbrados a ver vídeos de motos en los bancos de potencia, para descubrir cuál es su potencia real y cuál es la potencia que llega a la rueda. En esta ocasión le toca el turno a la Honda Transalp, que pasa examen en el banco Dinojet de los compañeros de CycleWorld.

Como es habitual, la Transalp se sube al banco ya caliente y preparada para que el técnico comience a hacer las pruebas. Y es que a pesar de que estas pruebas son bastante fiables, las condiciones atmosféricas exteriores, el estado de la moto y, también, el buen hacer del técnico son la clave.

La Transalp está al nivel de sus competidoras

Por eso es importante, para tenerlo en cuenta, que las pruebas para comparar modelos tengan lugar en el mismo banco, tal como hacen los compañeros de la publicación estadounidense. El caso es que una vez subida al banco y con todo preparado llega el momento de sacar conclusiones.

Así se porta la Honda Transalp en el banco de pruebas

Como bien sabes, la moto trail nipona emplea un motor bicilíndrico refrigerado por líquido que cubica 755 cc y que ofrece, según los datos de Honda, 91,8 CV a 9.500 revoluciones por minuto. Estas cifras, como todas las que nos brindan los fabricantes, son al cigüeñal, pero ¿cuánto llega al neumático trasero?

La curva de potencia es progresiva

En este caso la potencia que terminamos por transmitir al asfalto, al menos en esa unidad concreta y según las pruebas de CycleWorld, es de 70,58 CV y, curiosamente, llegan 1.000 revoluciones antes de lo esperado.

En cuanto al par motor, declara 75 Nm a 7.250 rpm y aquí lo clava también en el banco de potencia, porque aunque a la rueda llegan 63,73 Nm lo hacen a 7.270 rpm. Con todo esto y teniendo en cuenta pruebas a motos del segmento, podemos decir que está a un gran nivel. De hecho, se sitúa a menos de 2 CV de la Suzuki V-Strom 800 DE (que marcó 72,21 CV) y 9 por encima de la Yamaha Ténéré 700 y sus 61,68 CV a rueda.

Hay que tener en cuenta, además, y a la vista de la gráfica, una curva de potencia y par casi perfectas. El único pero es el ligero bache a 3.500 rpm, pero lo compensa con 6.000 vueltas en el que la entrega del par permanece casi plana y constante, al igual que la escalada de potencia. Es lo que diríamos como motor muy aprovechable en todo rango de uso.

Lo último

Lo más leído