Como todos sabemos, desde tiempos inmemoriales, los bienes deseados han sido objeto de robo. Desde ganado hasta tecnología de última generación. Y las motos (por su tamaño, valor y portabilidad) ocupan un lugar privilegiado en esta lista moderna de objetos en el punto de mira. A menudo no se trata de un acto impulsivo, sino de robos organizados, bien planeados, y con fines lucrativos. Algunas motos se venden tal cual, otras se desmontan para piezas, y muchas desaparecen en mercados extranjeros sin dejar rastro.
Tener una moto no debería ser una fuente constante de preocupación, pero tampoco se puede vivir de espaldas a la realidad. La mejor defensa no es blindarla como un tanque, sino hacer que robarla sea tan complicado y molesto que los delincuentes, simplemente pasen de largo.
Según una de las aseguradoras más populares del país galo, «La Mutuelle des Motards«, estas son las 10 motos más robadas del año 2024. Si tienes una Yamaha o BMW, ándate con ojo.
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Top 10 de motos más robadas en Francia en 2024
- BMW R1250GS. La reina indiscutible del segmento trail es también la más robada. Grande, cara y omnipresente en rutas y ciudades, su popularidad juega en su contra. Las versiones GS Adventure, aún más equipadas, son el trofeo perfecto para bandas organizadas.
- Yamaha Tracer 7. Ligera, versátil y muy común como primera sport-turismo para el día a día. Su creciente presencia en las calles francesas ha hecho que suba escalones en esta indeseada clasificación.
- BMW R1250RT, Elegida por cuerpos policiales, servicios oficiales y viajeros exigentes. Una moto rápida, cómoda y sofisticada que vale su peso en oro… y en piezas.
- Yamaha Tracer 9 GT / GT+. Turismo deportivo de alto nivel con electrónica avanzada, suspensiones activas y tecnología a raudales. ¿El problema? Cada uno de esos componentes cuesta una fortuna y es fácilmente revendible.

- Yamaha MT-09. Potente, ligera y llamativa. La naked japonesa es una habitual de los rankings de ventas… y de robos. El mismo destino corre su hermana retro, la XSR900.
- Yamaha MT-10. Con el motor derivado de la R1, esta naked de altos vuelos es menos frecuente en las calles, pero igual de atractiva para los delincuentes. Pocas piezas tienen tanta salida como las de una MT-10 accidentada.
- BMW S1000RR. Una superbike de élite. Incluso destrozada, su motor, horquilla o electrónica pueden alcanzar cifras astronómicas en el mercado de segunda mano. Robarla por partes es el pan de cada día en muchos círculos criminales.
- Yamaha Ténéré 700. Una de las trail de media cilindrada más vendida de Europa. A pesar de haber bajado en la lista, sigue siendo fácil de colocar, sobre todo fuera de las fronteras de la UE.

- KTM 125 Duke. Pequeña pero matona. La Duke 125 es la favorita entre los conductores noveles, y eso la hace muy visible. Su bajo facilita su desaparición.
- Yamaha MT-07. Una de las motos más populares de los últimos 10 años en Europa. Su omnipresencia y facilidad de reventa la convierten en una diana. Muchos propietarios han sido víctimas, incluso en garajes comunitarios o con candado.
Pero, por supuesto, también hay otros modelos bajo amenaza. Además de estas diez, hay motos que, aunque no aparecen en el podio, siguen siendo robadas con frecuencia, especialmente en entornos urbanos. Hablamos de scooters de alta gama como el Yamaha TMAX, Honda PCX, Honda X-ADV, o modelos como el Piaggio Liberty y el popular, allí de manera sorprendente, MP3 de tres ruedas. Y sí, suelen ser sustraídas en segundos, muchas veces durante el día, en plena calle.

