Hoy en día la industria de la moto checa no es lo que fue cuando existía le telón de acero. En aquellos años su capacidad industrial les permitía cierta relevancia, hasta el punto que una de las mejores historias espías la protagonizó Ernst Degner, fugándose con los secretos de MZ a Suzuki.
Pero hoy, de lo que vamos a hablar no es el del pasado brillante de la moto checa, sino de la manera que UDX quiere posicionarse en el mercado. Y es con una moto eléctrica, voladora y con 420 CV que podría llevar hasta dos personas.

Se trataría, hablando con propiedad, de un dron recreativo de dos plazas, pero que sería conducido de manera similar a una moto y, desde luego, tendría el asiento y la colocación de los dos pasajeros como si fuera una moto.
La moto checa voladora es, por ahora, un vehículo de recreo
El modelo desarrollado por UDX tiene 430 CV. O tendrá, porque por ahora se trata de un proyecto. Y el caso es que es una curiosa mezcla entre un dron de hélices y un avión, porque los sistemas en los que van alojados las turbinas tienen movimiento y hacen que sirvan prácticamente de alas. Esto, sobre el papel, le podría dar sustentación al conjunto cuando volase y, de esta manera, no depender solamente de los motores.
Con ello ganaría además eficiencia y con más eficiencia, más autonomía, algo que en un aparato que vuela es importante y más si es eléctrico. Pero hay más y es que tiene una capacidad de aceleración de 0 a 100 km/h de solo 3 segundos, y una velocidad máxima de 230 kilómetros por hora.
En cuanto al peso, no es especialmente ligero, ya que se sitúa por encima de los 300 kg a pesar de que el carbono es parte vital en su construcción. Con estos datos, su capacidad de tiempo de vuelo se sitúa en 25 minutos, o también puede cubrir una distancia máxima de 66 kilómetros. En cuanto a la capacidad de carga, aguantaría a dos personas con un máximo de 150 kg entre ambos.
Hablamos por tanto que esta moto checa ,que será capaz de volar si llega a producción, es por ahora un vehículo 100% recreativo. Y no sólo eso, es que el precio que tendrá de cara al público estará en 350.000 euros y se necesitará licencia de piloto de ultraligero para poder pilotarlo.


