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La nueva moto británica que quiere devolvernos el placer de los grandes monocilíndricos

Mac Rex y Ruby ya están disponibles

Fotos: MCN
Fotos: MCN
Después de más de una década de desarrollo, Mac Motorcycles abre oficialmente sus puertas en Reino Unido con dos motos retro de producción artesanal. Las nuevas Rex y Ruby combinan diseño británico, motor monocilíndrico de 600 cc y una filosofía muy distinta a la de la industria masiva.

En un mercado cada vez más dominado por plataformas globales, electrónica omnipresente y gamas calculadas al milímetro, la llegada de una nueva marca británica de motos siempre tiene algo de romántico. Pero lo de Mac Motorcycles va un paso más allá. No hablamos de una firma nacida al calor de una moda pasajera, sino de un proyecto familiar que ha necesitado más de una década para pasar de la idea inicial a una moto real, homologada, fabricable y lista para los primeros clientes.

La compañía, instalada en una antigua construcción rural del siglo XIX en las afueras de Barnsley, en South Yorkshire, abrió oficialmente sus puertas el pasado 8 de mayo. Su propuesta inicial se articula en torno a dos modelos: la Mac Rex, una naked de inspiración retro con cierto aire de flat tracker, y la Mac Ruby, una café racer de líneas más deportivas. Ambas comparten la misma base técnica y arrancan desde 15.500 libras en Reino Unido, una cifra que deja claro que no estamos ante una moto popular, sino ante una máquina de nicho, construida con un enfoque casi artesanal.

La nueva moto británica que quiere devolvernos el placer de los grandes monocilíndricos

El alma de las dos Mac es un motor monocilíndrico de 600 cc de origen SWM, refrigerado por líquido, con distribución de doble árbol de levas, culata de cuatro válvulas, arranque eléctrico y caja de cambios de seis velocidades. La propia marca declara una potencia de 57 CV para este propulsor, además de una relación de compresión de 12,4:1 y unas cotas internas de 100 mm de diámetro por 76,4 mm de carrera. Es decir, una mecánica moderna en su arquitectura, pero con el carácter físico, vibrante y directo que siempre ha definido a los grandes “single”.

Ese motor no es un desconocido. Procede del universo SWM y ya ha estado vinculado a modelos de carácter muy particular, como la AJP PR7 o la extinta CCM Spitfire. En el caso de Mac, recibe una gestión electrónica propia, una ECU específica y una puesta a punto adaptada al concepto de la moto. La idea no es perseguir cifras desorbitadas, sino ofrecer empuje desde abajo, respuesta inmediata y una conexión mecánica muy directa con el piloto.

Y ahí está precisamente una de las claves del proyecto. Mac Motorcycles no quiere fabricar una moto retro simplemente por estética. Su objetivo es recuperar una forma de conducir más elemental, más física y más emocional. Ian Oliver, director general de la compañía y antiguo ingeniero de trenes motrices en Jaguar, define el proyecto como una búsqueda de aquellas sensaciones que muchos motoristas asocian a sus primeras motos: ligereza, simplicidad, sonido, vibración y una relación muy clara entre lo que hace la mano derecha y lo que ocurre en la rueda trasera.

Así son las Mac Rex y Ruby

La nueva moto británica que quiere devolvernos el placer de los grandes monocilíndricos

Técnicamente, tanto la Rex como la Ruby se apoyan en un chasis tubular de acero tipo backbone diseñado específicamente para el proyecto. No se trata de una adaptación rápida alrededor del motor SWM. Según la marca, el bastidor y el basculante son de diseño propio y están fabricados en Reino Unido; además, en las primeras fases del desarrollo contaron con la experiencia de Lester Harris, de Harris Performance, para definir geometrías y puntos clave del conjunto. Esta estructura queda parcialmente oculta bajo un depósito de 16 litros fabricado por Acerbis, una solución interesante porque combina un proveedor italiano muy asentado con una identidad visual claramente británica.

La apuesta por proveedores locales es uno de los grandes argumentos de Mac. El chasis y el basculante proceden de Caged Laser Engineering, el freno delantero puede montar una pinza radial Hel con disco flotante de 320 mm y bomba Brembo, y la suspensión trasera corre a cargo de Nitron, con un monoamortiguador R1 regulable. Delante encontramos una horquilla invertida Fastace de 47 mm, mientras que las llantas son de 17 pulgadas, pulidas y con radios de acero inoxidable. Es una mezcla curiosa: componentes internacionales donde tiene sentido, pero con una clara intención de sostener una cadena de suministro británica siempre que sea posible.

La nueva moto británica que quiere devolvernos el placer de los grandes monocilíndricos

El diseño también juega un papel fundamental. Clive Goodwin, antiguo director creativo de Samsung Design Europe, ha sido el encargado de dar coherencia final a las formas de la moto. El resultado es minimalista, compacto y muy reconocible. La Rex apuesta por una silueta más de roadster musculosa y sencilla, mientras que la Ruby se inclina hacia una lectura café racer más clásica, con una posición de conducción más deportiva. En ambos casos se busca una estética limpia, casi mecánica, donde el motor, el chasis y el depósito tienen más protagonismo que cualquier adorno superfluo.

La altura del asiento, situada en 760 mm según las primeras unidades probadas, también apunta a una moto accesible y manejable. Esto, unido a la estrechez propia de un monocilíndrico, debería hacer que la Rex y la Ruby resulten menos intimidantes de lo que su precio y exclusividad podrían sugerir. No son motos pensadas para pulverizar cronos ni para recorrer autopistas a ritmos elevados, sino para disfrutar en carreteras secundarias, en tramos de curvas enlazadas y en ese tipo de trayectos donde el tacto cuenta más que la velocidad pura.

La primera toma de contacto publicada por MCN con una unidad de preproducción de la Rex deja claro que la moto tiene carácter de sobra. El motor empuja con fuerza desde abajo, suena con personalidad a través del escape Keihan Systems de doble salida y transmite esas pulsaciones que muchos fabricantes actuales intentan filtrar hasta hacer desaparecer. Pero también confirma que el proyecto todavía tiene margen de afinación: la suspensión de las unidades probadas resultó demasiado firme y el comportamiento en curva todavía requería ajustes para ganar precisión y naturalidad.

La nueva moto británica que quiere devolvernos el placer de los grandes monocilíndricos

Mac asegura que esas unidades eran de preproducción y que las motos de cliente se entregarán ajustadas según las preferencias de cada comprador. Es un detalle importante porque define muy bien el tipo de marca que quiere ser: pequeña, cercana y capaz de tratar cada moto casi como una pieza individual. De hecho, el plazo inicial de entrega se sitúa en torno a las 14 semanas desde el pedido, lo que encaja con una producción limitada y personalizada.

La pintura, por su parte, llega desde The Smallest Cog, el taller de Hereford asociado a Richard Hammond. Es otro guiño muy británico para una moto que parece construida tanto con herramientas como con nostalgia. Pero conviene no confundir nostalgia con inmovilismo. La Mac Rex y la Mac Ruby no son motos antiguas disfrazadas, sino máquinas contemporáneas que apuestan por recuperar una experiencia de conducción más analógica.

Ahí reside su verdadero atractivo. En un momento en el que muchas motos parecen diseñadas para ser perfectas, Mac Motorcycles propone algo distinto: una moto con aristas, con sonido, con vibración y con una historia detrás. Puede que su precio la limite a un público muy concreto, pero también puede que ahí esté su fuerza. No pretende competir contra una naked japonesa de media cilindrada ni contra una retro de gran serie. Quiere ser otra cosa: una moto británica, hecha con calma, para motoristas que todavía creen que una carretera secundaria y un buen monocilíndrico pueden ser suficientes para justificarlo todo.

Morrillu
Morrillu
Tras el nombre de Morrillu se esconde un asturiano que tiene gasolina en las venas. Con más de 30 años encima de la moto, compitió en Supermotard. Posteriormente, empezó trabajar para algunos de los medios más importantes del sector y, desde hace más de una década en SoyMotero, donde realiza la tarea de Director de Contenidos después de haber batallado en primera línea, siempre con pasión y rigor. Cuando no está aporreando un teclado, reparte su tiempo como formador y monitor de formación vial en la Escuela Motociclista, transmitiendo todos los conocimientos y experiencia que ha ido adquiriendo.
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