KOVE ha regresado por quinta vez consecutiva a EICMA con una propuesta que confirma su intención de seguir creciendo en el mercado internacional. La firma china ha elegido el salón de Milán para enseñar cinco nuevos modelos, explorar soluciones tecnológicas propias y reforzar una estrategia en la que la competición sigue teniendo un papel protagonista. Bajo el lema «Focus on Performance», su apuesta combina desarrollo de producto, innovación y experiencia adquirida en algunos de los escenarios más exigentes del motociclismo.
Las protagonistas de su exposición son las nuevas 125 RALLY, 350 RALLY, 650RR, BONIC y E-500RR. Cinco propuestas que representan diferentes caminos para ampliar su catálogo, desde las motos de aventura de pequeña y media cilindrada hasta las deportivas de altas prestaciones y la movilidad eléctrica. A ellas se suma una de las novedades tecnológicas más interesantes del fabricante: el KOVE Electronic Clutch (KEC), un sistema de embrague electrónico desarrollado íntegramente por la marca.

KOVE 125 RALLY y 350 RALLY: dos nuevas puertas de entrada a la aventura
El segmento Adventure continúa siendo uno de los pilares del crecimiento de KOVE, y las nuevas 125 RALLY y 350 RALLY llegan para ampliar las posibilidades de su catálogo con dos planteamientos diferentes. Ambas comparten una clara orientación campera, aunque cada una está pensada para un tipo de usuario y unas necesidades distintas.
La KOVE 125 RALLY quiere convertirse en una alternativa para quienes buscan iniciarse en el mundo de las motos de aventura sin renunciar a unas cotas y una configuración propias de una auténtica trail campera. Su motor monocilíndrico de 124,7 cc, refrigerado por líquido, desarrolla 11 kW de potencia y 11 Nm de par máximo, cifras que la sitúan en el entorno de las 125 más capaces de su categoría.
Uno de sus argumentos principales es el peso en seco de apenas 122 kg, una cifra especialmente interesante cuando toca abandonar el asfalto y enfrentarse a caminos complicados. Su altura de asiento de 860 mm deja claro que mantiene una geometría de auténtica moto de campo, mientras que las llantas de 21 pulgadas delante y 18 detrás refuerzan su orientación offroad.

También destacan sus 215 mm de recorrido de suspensión delantera y los 240 mm de altura libre al suelo, dos datos que apuntan a una buena capacidad para superar obstáculos. El depósito de 12,5 litros permite afrontar desplazamientos cotidianos y escapadas fuera de la ciudad, mientras que el ABS de doble canal, la iluminación LED y una pantalla TFT de 6,75 pulgadas completan un equipamiento que busca combinar sencillez, tecnología y versatilidad.
Por encima se sitúa la KOVE 350 RALLY, una motocicleta que recoge parte de la experiencia acumulada por la marca con su conocida 450 RALLY y que pretende acercar el espíritu del rally raid a un público más amplio. Su planteamiento es más ambicioso, con capacidad para afrontar viajes largos y recorridos exigentes, pero sin perder de vista la utilización diaria.
El propulsor es un monocilíndrico de 349,9 cc que entrega 30 kW y 33,7 Nm de par máximo. Una de sus particularidades es la incorporación de dos ejes de equilibrado, una solución destinada a reducir las vibraciones y mejorar el confort, especialmente cuando se acumulan kilómetros sobre el asiento.

La parte ciclo recurre a un bastidor de acero de alta resistencia con estructura de doble viga y un basculante de aluminio. La suspensión delantera ofrece 250 mm de recorrido, mientras que detrás alcanza los 230 mm. A ello se suma una altura libre al suelo de 260 mm, unas cotas que dejan bastante claras sus intenciones cuando el terreno se complica.
Otro de sus puntos fuertes es el depósito de 21 litros, que permite ampliar la autonomía y reducir las paradas para repostar durante las rutas largas. También cuenta con configuración biplaza, estriberas plegables para el pasajero y tres modos de conducción: Off-Road, Sport y Eco. El ABS de doble canal y la pantalla TFT vertical de 6,75 pulgadas completan una trail que busca ofrecer una experiencia más cercana al rally sin exigir necesariamente la especialización de una montura de competición.

KOVE 650RR: cuatro cilindros y 80 kW para atacar el segmento supersport
La gran protagonista de la vertiente deportiva de KOVE es la nueva 650RR, una supersport que representa un importante paso adelante dentro de la gama de la marca. Tras las recientes presentaciones de las 350RR y 450RR, este modelo apunta a convertirse en la referencia deportiva del fabricante chino, con una configuración mecánica especialmente interesante: un motor de cuatro cilindros en línea.
Se trata de un propulsor de 645 cc, refrigerado por líquido, con distribución DOHC y 16 válvulas, que desarrolla 80 kW a 13.000 rpm, equivalentes a unos 109 CV. El par máximo alcanza los 60 Nm a 11.000 rpm, unas cifras que dejan claro que estamos ante una mecánica concebida para girar alto y ofrecer su mejor rendimiento cuando se busca una conducción deportiva.
La electrónica también adquiere un protagonismo importante. La 650RR incorpora acelerador electrónico Ride-by-Wire, tres modos de conducción —Standard, Sport y Custom— y un sistema de cambio rápido bidireccional, que permite subir y bajar marchas sin accionar el embrague. Una combinación que debería facilitar el aprovechamiento de su motor tanto en carretera como en circuito.

El chasis de doble viga de alta rigidez se acompaña de un subchasis y un basculante de aluminio, mientras que las suspensiones regulables permiten adaptar la puesta a punto a las preferencias del piloto y las características del recorrido. En el apartado de frenos encontramos dos discos delanteros flotantes con pinzas de cuatro pistones, ABS en curva y control de tracción, un conjunto que busca ofrecer mayor seguridad cuando se rueda a ritmos elevados.
Con 195 kg en orden de marcha, depósito de aluminio de 17 litros y una altura de asiento de 810 mm, la KOVE 650RR presenta unas cifras que apuntan a una deportiva equilibrada entre prestaciones y utilización real. Su equipamiento incluye una pantalla TFT de seis pulgadas con conectividad MotoPlay, cámaras delantera y trasera y un asistente de cambio de carril.
La llegada de esta motocicleta también tiene una lectura deportiva: KOVE no quiere limitarse a ofrecer modelos de pequeña y media cilindrada con una buena relación entre prestaciones y precio, sino que pretende ganar protagonismo en categorías de mayor exigencia técnica. Y la 650RR parece ser una pieza fundamental en ese objetivo.

KOVE BONIC: diseño biomimético y tecnología eléctrica con ADN Dakar
La KOVE BONIC es probablemente una de las propuestas más singulares de todas las presentadas en Milán. Su diseño biomimético, con una estructura que recuerda a un esqueleto, rompe con las formas convencionales de las motocicletas y deja claro que estamos ante un proyecto en el que la experimentación estética y técnica tienen un peso importante.
Más allá de su apariencia, la BONIC representa la apuesta de KOVE por desarrollar una plataforma eléctrica propia destinada a la conducción offroad. La marca ha recurrido a técnicas de optimización paramétrica para diseñar una estructura que busca el equilibrio entre resistencia, ligereza y manejabilidad.
La experiencia adquirida en el Dakar también ha influido en el desarrollo de su parte ciclo. El chasis, las suspensiones, los frenos y los neumáticos se han concebido teniendo en cuenta su funcionamiento conjunto, con el objetivo de conseguir una respuesta precisa de la dirección y una lectura clara del terreno. Una filosofía que busca trasladar al mundo eléctrico parte del conocimiento acumulado por KOVE en las competiciones de rally.

Su sistema de propulsión utiliza un motor eléctrico de flujo axial desarrollado íntegramente por la marca. Esta arquitectura permite trabajar con un conjunto compacto y una distribución optimizada de los componentes, además de facilitar la integración entre el motor y la electrónica de control.
Aunque todavía se encuentra en fase de desarrollo, KOVE ya ha adelantado algunos de sus objetivos de rendimiento. La BONIC aspira a superar los 25 kW de potencia, ofrecer una autonomía superior a los 129 kilómetros y acelerar de 0 a 96 km/h en menos de 2,3 segundos.
Son cifras ambiciosas para una propuesta enfocada al uso fuera del asfalto, donde la entrega inmediata de par, la capacidad de tracción y el control del acelerador pueden marcar diferencias importantes. La BONIC es, por tanto, una declaración de intenciones sobre cómo entiende KOVE el futuro de la movilidad eléctrica en el terreno offroad.

KOVE E-500RR: una supersport eléctrica que busca superar los 50 kW
Si la BONIC explora las posibilidades de la propulsión eléctrica en el campo, la KOVE E-500RR lleva esa misma tecnología al terreno de las deportivas de carretera. Su objetivo es ambicioso: superar los 50 kW de potencia y mantenerse por debajo de los 150 kg de peso.
El corazón de esta supersport es un motor eléctrico de flujo axial refrigerado por líquido, también desarrollado íntegramente por KOVE. Su arquitectura plana y compacta permite optimizar la integración de los componentes y reducir el peso, dos aspectos especialmente importantes en una motocicleta que pretende ofrecer sensaciones deportivas.
La parte ciclo sigue una filosofía claramente orientada al rendimiento. Cuenta con horquilla invertida, monoamortiguador hidráulico y un chasis rígido cuya puesta a punto busca ofrecer precisión en curva, estabilidad y una respuesta directa a las órdenes del piloto. La marca asegura haber trabajado de forma conjunta en la rigidez estructural y las suspensiones para adaptarlas a las características específicas de la propulsión eléctrica.

En el apartado de frenada encontramos un disco delantero de 320 mm y otro trasero de 220 mm, acompañados de ABS de doble canal y neumáticos deportivos de 17 pulgadas. También dispone de dos modos de conducción, Sport y ECO, que permiten priorizar las prestaciones o la eficiencia energética según las necesidades de cada momento.
Su carrocería de líneas angulosas refuerza la imagen de una deportiva de planteamiento radical. KOVE quiere demostrar que la electrificación no tiene por qué estar asociada exclusivamente a scooters o vehículos urbanos, sino que también puede abrir nuevas posibilidades en el segmento de las motocicletas de altas prestaciones.

KOVE Electronic Clutch: un embrague electrónico desarrollado por la marca
Junto a sus cinco nuevos modelos, KOVE ha aprovechado EICMA 2026 para presentar una tecnología que puede tener recorrido en futuras generaciones de sus motocicletas: el KOVE Electronic Clutch (KEC).
Se trata de un sistema de embrague electrónico desarrollado por la propia marca que permite gestionar el acoplamiento y desacoplamiento del embrague mediante las señales recogidas por diferentes sensores. Su funcionamiento contempla tres posibilidades: manual, automático y manual automatizado.
Esta configuración pretende adaptar la gestión de la transmisión a diferentes estilos de conducción y situaciones de uso. El modo manual mantiene una intervención más tradicional del piloto, mientras que el automático permite delegar la gestión del embrague en el sistema. La tercera opción combina ambos planteamientos para ofrecer una experiencia intermedia.

La tecnología KEC forma parte de la estrategia de desarrollo propio de KOVE y demuestra que la marca quiere ir más allá de la fabricación de motocicletas con componentes convencionales. El desarrollo de sistemas electrónicos específicos puede convertirse en una herramienta importante para diferenciar sus productos y mejorar la experiencia de conducción.
Por el momento, KOVE no ha detallado en qué modelos de producción debutará esta tecnología ni cuándo llegará al mercado. Su presentación en Milán, no obstante, deja claro que la marca está trabajando en nuevas soluciones que podrían tener un papel relevante en su futura gama.

Del Dakar al Mundial: KOVE prepara una ofensiva deportiva para 2027
La competición es uno de los elementos que mejor explican la evolución de KOVE durante los últimos años. La marca ha convertido el rally raid y las carreras de velocidad en dos plataformas fundamentales para desarrollar sus motocicletas, probar soluciones técnicas y ganar reconocimiento internacional.
Su debut en el Rally Dakar se produjo en 2023, cuando las tres motocicletas inscritas consiguieron completar la prueba. Un resultado especialmente significativo para un fabricante que comenzaba entonces su aventura en una de las competiciones más duras del motociclismo mundial.
Desde aquel estreno, el proyecto ha seguido creciendo. En el Dakar 2026, Neels Theric consiguió tres victorias de etapa en la categoría Rally2, convirtiendo a KOVE en la primera marca china en lograr un triunfo de etapa en el rally. Además, Javi Vega, embajador de la marca en España, consiguió la quinta posición en la categoría Original by Motul, reservada a los pilotos que afrontan la competición sin asistencia externa.

En velocidad, los resultados tampoco han pasado desapercibidos. Beñat Fernández se proclamó campeón del mundo de WorldSSP300 en 2025, convirtiendo a KOVE en la primera marca china en conquistar un título mundial de motociclismo. Un logro que supuso un importante espaldarazo para la imagen internacional del fabricante.
Durante 2026, la 450RR también ha continuado su evolución en WorldSPB, donde ha sumado 20 puntos y establecido un récord de vuelta en carrera en el circuito de Assen. Un resultado que refuerza la apuesta de KOVE por seguir desarrollando sus deportivas en competición.
La siguiente etapa llegará en 2027, con nuevas incorporaciones a sus programas deportivos. En rally, el campeón francés de enduro Hugo Blanjoue se unirá a Neels Theric y Sunier para afrontar los próximos desafíos de la marca. En velocidad, el programa de WorldSPB contará con el campeón europeo Iker García y Antonio Torres, piloto que ya acumula varias victorias en la categoría.

La elección de estos pilotos confirma que KOVE quiere consolidar su presencia en los campeonatos internacionales y utilizar esa experiencia para seguir evolucionando sus motocicletas de producción. La nueva 650RR, en este sentido, tendrá un papel especialmente relevante dentro de su estrategia deportiva.