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Una rareza sin igual sale a subasta en Japón: la Kawasaki KH606 de siete cilindros

La dos tiempos más salvaje se puede ir directa a tu garaje

Fotos: VisorDown
Fotos: VisorDown
En el mundo de las preparaciones y las motocicletas extremas, pocas creaciones logran superar el nivel de excentricidad que representa esta Kawasaki KH606, una moto de 7 cilindros única en su especie y fruto de la imaginación de Simon Whitelock. Ahora, esta obra de ingeniería busca nuevo dueño y será subastada en Japón… aunque su precio no será apto para todos los bolsillos.

Simon Whitelock no es un nombre cualquiera dentro del mundo de las motos personalizadas. Su currículum incluye proyectos tan delirantes como la famosa Kawasaki de 48 cilindros, una máquina construida a partir de múltiples bloques de motores de dos tiempos ensamblados en una sola estructura y de la que ya os hemos hablado.

Para algunos, un puro disparate, para otros, una genialidad técnica sin igual. Y es precisamente en ese mismo espíritu es en el que nació esta KH606 del año 1999.

La base de esta criatura mecánica es la Kawasaki KH250, un modelo popular en el Reino Unido durante los años 70. Era una moto sencilla, ágil y fiable, impulsada por un motor tricilíndrico de dos tiempos. Pero Whitelock tenía otros planes. Para dar vida a su bestia, ensambló siete cilindros provenientes de motores Kawasaki KH250, formando así una arquitectura completamente inédita. Por cierto, no te pierdas como suena. Vete al minuto 3:30 del vídeo de aquí abajo para escucharla.

Kawasaki KH606 siete cilindros de Simon Whitelock

El resultado, tan sublime como delirante, es un motor en línea que mantiene la estética clásica de las dos tiempos japonesas, pero multiplicando su volumen, su complejidad y, por supuesto, su impacto visual y sonoro. Aún hoy, no existe ningún registro de una KH con semejante configuración fuera de este proyecto.

Para encajar semejante mastodonte mecánico, fue necesario rediseñar varios componentes clave de la moto. El chasis original se reforzó y alargó, mientras que el depósito de gasolina y el asiento se ensancharon unos 10 cm para poder albergar el voluminoso y épico bloque motor. Es sí, a pesar de las adaptaciones, la moto conserva parte del carácter visual de la KH original.

Kawasaki KH606 siete cilindros de Simon Whitelock

El tren delantero proviene de una Kawasaki KH500, incluyendo una horquilla telescópica más robusta y un sistema de doble disco de freno, mientras que el freno trasero sigue siendo un tambor, también procedente de la KH500.

No obstante, tal y como advierte el experto en motos clásicas Rick Brett, hombre cercano a Whitelock, este sistema de frenos podría quedarse corto para gestionar el peso y la potencia adicional generados por esta bestia de siete corazones.

Kawasaki KH606 siete cilindros de Simon Whitelock

Como toda máquina artesanal de esta envergadura, la KH606 no está exenta de peculiaridades. Según revela el propio Brett, actualmente la moto presenta una fuga de combustible, probablemente a causa del complejo sistema de alimentación necesario para coordinar siete carburadores. No obstante, estas son imperfecciones comprensibles en una motocicleta tan experimental.

Además, se desconoce con exactitud la cifra de potencia que puede generar, aunque se estima que podría superar con holgura los 100 cv, lo que la situaría muy por encima del rendimiento de una KH500 de serie. Sin embargo, la conducción real está más cerca de un desafío técnico y emocional, que de una experiencia práctica.

Kawasaki KH606 siete cilindros de Simon Whitelock

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Como os estamos contando, esta máquina inclasificable se encuentra ahora en subasta en Japón, y su precio de salida no es precisamente modesto: unos 12 millones de yenes, lo que equivale a aproximadamente 75.000 euros. Una cifra que, además, no incluye los gastos de envío, impuestos de importación ni posibles trámites de matriculación en Europa.

Pero más allá del valor monetario, esta Kawasaki KH606 representa una pieza de historia viva del motociclismo más excéntrico, una escultura rodante que pone a prueba los límites de la mecánica tradicional y que, sin duda, ocupará un lugar de honor en la colección de quien se atreva a hacerse con ella.

Kawasaki KH606 siete cilindros de Simon Whitelock

EduCaro
EduCaro
De Madrid al cielo pasando primero por Hortaleza. Todo lo que se mueve deprisa me ha llamado siempre la atención.

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