En una época en la que «casi» era posible matricular una motocicleta del Mundial de Velocidad, Honda lanzó la Honda NS400R. Se trataba de una moto inspirada en la Honda NS500 de Freddie Spencer, pero con una cilindrada rebajada a los 400 cc. La magia radicaba en el uso de un motor de tres cilindros en V a 90º. Sí, no es habitual que un motor en V tenga un número impar de cilindros, pero esta moto era así de especial.
Te hemos hablado de ella en más de una ocasión, poniéndote en contexto de las cifras que declaraba lla Honda NS400R en 1985: motor tricilíndrico en V (dos cilindros delante y uno detrás) de 387 cc que ofrecía unos elásticos 72 CV gracias a su admisión por láminas y válvulas de escape ATAC. El peso se quedaba en unos ligeros 163 kg.

¿Por qué una configuración de tres cilindros? Bien, dejando a un lado las particularidades de los motores de dos tiempo en cuanto a admisión y escape, sin pensamos en el tamaño nos daremos cuenta de que respecto a un motor en V a 90º como el de Ducati (con un cilindro apuntando a la rueda delantera), un tercer cilindro hace que cada uno de ellos cubique menos, sea más pequeño y por lo tanto se pueda montar el motor más adelantado (reduciendo la longitud del chasis de la moto y pudiendo hacer el basculante más largo, que es lo que interesa).
Como el tercer cilindro está colocado vertical entre los otros dos, la anchura solo es ligeramente superior al de un bicilíndrico en paralelo. Y este tercer cilindro, no está oculto detrás de la otra bancada por lo que no tiene problemas de refrigeración (pensemos que algunos bicilíndricos al estar parados, desconectan el cilindro trasero).

Ahora rumores llegados de Japón hablan de que Honda podría estar explorando de nuevo esta configuración, eso sí, con un motor de tres cilindros. Los antecedentes los tenemos no demasiado lejos, en la Honda RC211V con un motor V5 (tres cilindros delante, dos detrás, otra rareza) de 990 cc. Si a este motor se le eliminan dos cilindros, quedaría un motor V3 de 600 cc.
A partir de aquí, las posibilidades crecen casi de forma exponencial. Desde descartar el V4 icónico de Honda en favor de un V3 sobrealimentado (o híbridado), que daría origen a una nueva familia de VFR; pasando por una deportiva muy exclusiva de media cilindrada. O simplemente un trabajo de desarrollo para probar nuevos elementos, y que no llegaría a las calles pero serviría para el desarrollo de futura tecnología. Aun así ojo, porque con Honda nunca se sabe.



