Valentino Rossi se ha ganado a pulso su fama de devorador de pilotos. Buena parte de los momentos clave que han engrandecido su leyenda se deben a batallas codo con codo que, por qué no decirlo, la mayoría de veces han terminado con el italiano cruzando primero la línea de meta.
Imposible de olvidar el GP de Catalunya en 2009, que se llevó Rossi in extremis tras un fabuloso intercambio de adelantamientos con Jorge Lorenzo durante las últimas tres vueltas. Algo más que un simple adelantamiento fue lo que decantó la victoria de Rossi en la última vuelta del GP de Jerez 2005, después de una disputadísima carrera con Sete Gibernau, el único piloto capaz de hacerle sombra durante dos temporadas.
Pero no siempre Rossi ha salido vencedor de estos duelos. Basta con recordar una de las mejores carreras de Toni Elías en MotoGP. Fue el GP de Portugal de 2006, donde Elias adelantó en varias ocasiones a Rossi por los sitios más inverosímiles y le arrebató la carrera en la última curva. Ese año Rossi perdió el Mundial frente a Hayden por sólo 5 puntos, los mismos que Elías le había robado en Portugal.
El inicio de la “era 800 cc” también fue un mal trago para Rossi. El italiano no pudo contener pese a intentarlo de todas las formas imaginables a un Casey Stoner desbocado en el Circuito de Catalunya, a lomos de una Ducati que era un verdadero cañón.
Biaggi Out
Todo lo anterior palidece si lo comparamos con la rivalidad de Rossi con Max Biaggi, que tenía mucho de lucha fratricida, llegó a las manos, y se “inauguró” oficialmente en Suzuka 2011 con un codo del entonces piloto de Yamaha que obligó a Rossi a salir por la hierba. De acuerdo que en la siguiente vuelta y casi en el mismo sitio, Rossi se sobró sacándole un dedo a Biaggi después de haberlo adelantado, en plena curva. Fue por aquel entonces cuando el piloto de Yamaha le soltó a Rossi que “tenía que limpiarse la boca cuando hablara de Max Biaggi”.
Hay decenas de grandes carreras con Rossi y Biaggi como principales protagonistas. Una de ellas tuvo lugar en Phillip Island en 2001, con victoria de Rossi literalmente sobre la línea tras un intercambio interminable de posiciones.
Pero una de las más emocionantes fue el GP de Sudáfrica 2004 en el circuito de Welkom, la primera carrera de Rossi en Yamaha frente a su máximo rival Biaggi encoma de una Honda Camel amarilla de Sito Pons. El encanto de aquella carrera fue ver a los dos italianos en una renovada lucha por la victoria que se prolongó durante más de 10 vueltas y terminó con victoria de Rossi por sólo 0,210 segundos de diferencia. Pero también el hecho de que Rossi protagonizara una de las grandes sorpresas de su carrera deportiva, creando de la nada una Yamaha que hacía 11 años que no ganaba un mundial… porque tras las 16 carreras de aquella temporada logró el título. Esa fue la primera victoria de las 46 que el piloto italiano ha conseguido con la firma de los diapasones… hasta ahora.

