Autoliv lleva varios años desarrollando diferentes elementos de seguridad enfocados para un uso dentro del mundo de las dos ruedas. De hecho, recientemente registraba nuevas patentes en torno a su novedoso sistema airbag para scooters urbanos, el mismo que se acaba de estrenar con el lanzamiento del nuevo Tricity 300 de Yamaha, diseñado para activarse instantáneamente en caso de colisión frontal.
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La nueva patente de Autoliv repiensa la seguridad de los cascos
No es la primera vez que Autoliv trabaja en el desarrollo de una patente centrada en mejorar la seguridad dentro del mundillo de los cascos para moto. A finales del año 2022 Airoh, en colaboración con Autoliv, presentaba en EICMA su casco concept con airbag integrado, basado en la tecnología inspirada en el trabajo de la joven ingeniera Roberta Descrovi.
En cuanto a su funcionamiento, el airbag se inflaba mediante un generador de gas asistido por una tecnología similar a la de los sistemas de airbag de los automóviles. El módulo, completamente integrado en el casco, venía cubierto con carcasas capaces de abrirse y permitir que el airbag se desplegara. El sistema también era capaz de no comprometer el diseño del casco, manteniendo la ligereza y compacidad de un modelo similar.

Ahora la marca sueca vuelve a la carga con el registro de esa nueva patente, donde un carrete integrado en el propio diseño del casco es capaz de realizar una función similar a la que ejecuta el cinturón de seguridad en un automóvil. Para ello hace uso del propio sistema de cierre, con el añadido de poder ajustar automáticamente la correa en caso de destensarse por cualquier motivo.
Es decir, actúa como lo haría el carrete del cinturón de seguridad de un coche, pero aplicando esta técnica en la correa de abroche del casco. Según detallan desde Cycle World “la correa se desenrolla al tirar de ella y se ajusta automáticamente una vez enganchada. Esto la hace prácticamente infalible, evitando que el usuario la deje peligrosamente suelta”.

Por otro lado, el carrete “incorpora un interruptor inercial que se bloquea ante un movimiento brusco o un tirón rápido de la correa, manteniéndola firmemente sujeta en caso de accidente”. Este nuevo sistema de Autoliv, tal y como detalla la marca en la descripción de la patente, logra que, “una vez que el usuario se coloca el casco de esta manera, el mecanismo de retracción comienza a retraer la correa de la barbilla”.
Así mismo, en caso de accidente, el propio sistema es capaz de detectar la situación, por lo que: “Si se produce una aceleración en la dirección de extensión de la correa de la barbilla y la correa del cuello debido a una colisión con un vehículo o una parada repentina… se suprime la extensión adicional de la correa de la barbilla y la correa del cuello”.

Por último, esta novedosa innovación también contaría con un sistema de advertencia que alerta al usuario si la correa no está bien abrochada. La patente explica que “los sensores en el cierre detectan si está suelto, activando notificaciones de advertencia en forma de vibraciones, sonidos o incluso un mensaje luminoso en la visera”.
Además, en caso de descargarse por completo la batería encargada de alimentar la parte electrónica del equipo, la patente sugiere que “se podría usar un panel solar integrado, o incluso un generador eólico, para recargar las baterías”. Sin duda, toda una innovación en materia de seguridad dentro del mundo de la moto, de la que a buen seguro muy pronto conoceremos nuevos detalles.

