El Piaggio Ape dice adiós a la ciudad que lo vio nacer, Pontedera. Su fabricación pasa a ser exclusiva de la factoría India, y no como hasta ahora compartida entre ambas fábricas para cubrir la demanda a nivel global. ¿Los motivos? Puramente materiales y burocráticos, como suele venir siendo en los últimos años cuando nos referimos a este tipo de decisiones que afectan a empresas del sector.
El resultado de este movimiento estratégico por parte del Grupo Piaggio aún es pronto para valorarlo. En la actualidad unas 2.500 personas trabajan en la fábrica italiana, cifra que ha ido reduciéndose paulatinamente desde la década de los años sesenta. Entonces la empresa daba empleo a más de 12.000 personas dentro de la famosa cadena de montaje.

Piaggio Ape: El relato de una muerte anunciada
Según los compañeros de Moto.it, la empresa comunicaba hace unas semanas su decisión a los delegados sindicales de la factoría de Pontedera. En el escrito alegaban que “el Ape dejará de producirse en Italia porque adaptarlo a las normas de seguridad europeas, como los airbags y los sistemas de frenado asistido, resultaría demasiado caro para Piaggio.”
Pero esto no es todo, ya que hay otros factores puramente burocráticos que también se han convertido en las gotas encargadas de colmar ese vaso rebosante de tanto sin sentido: Las actuales normativas en materia medioambiental. El cambio a la nueva legislación hace imposible que Piaggio puede adaptar la motorización del Ape a la misma, aclarando, aún más si cabe, la idea final de trasladar definitivamente su producción a India.

Los planes de Piaggio pasan por reconvertir la línea que hasta ahora se encargaba de la fabricación del Ape, en otra capaz de hacer lo propio con el Porter eléctrico. Este es el modelo que, a priori, se encargará de cubrir el hueco que deja el famoso triciclo de Piaggio dentro del segmento donde estaba englobado.
Como ya ha ocurrido en el pasado en otras ocasiones, el Ape seguirá dando lo mejor de sí en otras partes del mundo. De hecho, en la actualidad, es el vehículo preferido por los taxistas indios y uno de los más vendidos en algunos países asiáticos y africanos.

Tras de sí quedan 76 años de historia italiana, de un icono y seña de identidad de un país. Como bien argumentaba Nico Cereghini (piloto de motociclismo y periodista italiano) en su crónica tras conocerse la noticia,
“El Ape desaparecerá en un mundo que quizá sea más respirable, quizá. Pero mucho menos colorido.”

