Aquellos tiempos en que se decía “es una moto china” como sinónimo de mala quedaron atrás. Muestra de ello es, por ejemplo, la ZXMoto 820 X. En estos últimos años, la industria china ha dado un paso de gigante y, a día de hoy, hay unas cuantas marcas del país asiático que no solamente es que estén presentes en nuestro país, es que se cuelan entre las más vendidas, mes sí y mes también.
Detrás de este fenómeno, además de que algunas tienen precios realmente competitivos, está una evolución en la mecánica y en el caso de la ZXMoto 820 X podemos afirmarlo con rotundidad. Quizás ZXMoto no te suene mucho, pero quizás Kove sí. Pues bien, su fundador es el mismo, Zhang Xue que dejó su primer proyecto para crear un segundo.
En este caso hay que decir que Xue no es “solamente” un propietario, sino que es también ingeniero y además trabajando en el apartado de motores para otros fabricantes antes de crear su propia marca. Este hecho, de entrada, ya da una idea de qué tipo de perfil es y no, no es un loco soñador, parece que está todo bastante calculado.
ZXMoto apuesta por una línea diferente
Por eso sorprende la apuesta de la ZXMoto 820 X y es que, a diferencia de las adventure a las que estamos acostumbrados que lleguen desde China, en este caso su motor es tricilíndrico. Una apuesta diferente para conseguir 117 CV de potencia a 11.000 rpm y 85 Nm de par motor. Unas cifras que la sitúan con los referentes del segmento y que, además, hace que la marca en el caso de Europa se enfoque más al A que al A2 con la moto.
Como decimos, apostar por un motor tricilíndrico no es habitual en las marcas chinas, salvo excepciones como Zontes. Técnicamente son más complejos (y caros) que un bicilíndrico que es más habitual. Pero la ZXMoto 820 X no solamente emplea esa configuración, sino que además opta por electrónica Bosch o acelerador electrónico.
El chasis no representa sorpresas, de tubo de acero y tiene un basculante de aluminio. El asiento está a 830 mm del suelo, la distancia entre ejes es de 1.531 mm y el peso total de la moto se sitúa en 218 kg, con lo que en ese apartado sí es cierto que es más convencional.
En cualquier caso, queda claro que la llegada de ZXMoto está siguiendo unos patrones similares a las que en su día siguió Kove a tal punto que, además de esta 820 X, también tenemos a la marca inmersa en una impresionante deportiva con este mismo motor. Es la Z, que además debutará en el WSSP la próxima temporada… Y es que como decíamos, las motos chinas no son lo que eran.