La electrificación de las motos deportivas acaba de dar un salto de gigante. Ducati, en colaboración con Audi, PowerCo y QuantumScape, ha presentado en el escenario del salón IAA Mobility de Múnich la primera moto eléctrica del mundo equipada con batería de estado sólido. El prototipo, desarrollado sobre la base de la Ducati V21L de MotoE, supone la primera demostración en un vehículo real de esta tecnología que promete cambiar las reglas del juego en la movilidad eléctrica.
La batería desarrollada por QuantumScape, conocida como QSE-5, sustituye al litio convencional por una solución con ánodo de metal de litio y separador cerámico. El resultado: mayor densidad energética (844 Wh/L), recargas ultrarrápidas (del 10 al 80 % en apenas 12 minutos), más seguridad y mayor vida útil. Todo ello con una capacidad de descarga continua de hasta 10C, algo impensable en las baterías actuales.
El sistema, diseñado específicamente para esta moto con la ayuda de ingenieros de Audi, permite instalar hasta 980 celdas QSE-5 en un pack adaptado al chasis. A nivel práctico, hablamos de más autonomía, menos tiempo en el enchufe y mejores prestaciones en pista, un trío de ventajas que encaja perfectamente con el ADN de Ducati.
Claudio Domenicali, CEO de Ducati, lo explicó así:
“La alta densidad energética de la batería de estado sólido encaja a la perfección con una moto deportiva. Nuestra historia siempre ha estado marcada por la innovación y este paso abre la puerta a una nueva generación de motocicletas eléctricas de alto rendimiento”.
No es sólo un prototipo: la Ducati con batería de estado sólido ya rueda
La moto de pruebas presentada en Múnich rodó sobre el escenario, demostrando que esta tecnología ya ha dado el salto del laboratorio a la carretera. El siguiente paso será el desarrollo de una versión de competición para banco de pruebas en circuito, lo que permitirá a Ducati y sus socios comprobar cómo responde el sistema en condiciones extremas.
El proyecto forma parte de la estrategia de electrificación del Grupo Volkswagen. PowerCo y QuantumScape ya trabajan en la industrialización de estas baterías para automóviles con el objetivo de tener una solución comercial antes de 2030. Sin embargo, que la primera aplicación real haya sido en una moto deportiva habla del papel protagonista que Ducati quiere jugar en esta nueva etapa.
Para los motoristas, la noticia es clara: la barrera de las motos eléctricas –su autonomía limitada y los largos tiempos de recarga– podría estar a punto de desaparecer. Y si esta tecnología llega a las Ducati de calle, no solo cambiará la forma de entender las superbikes eléctricas, sino que también acelerará la transición de todo el sector de la moto hacia un futuro más sostenible sin renunciar a las sensaciones de siempre.