Desde hace 4 años la GSR 750 representa la opción sport entre las nakeds de cilindrada media de Suzuki, una versión “universalizada” de la GSX-R 750, pero con su propia personalidad. Apta para cualquier uso y sólo para conductores del carnet A, sus 103 CV y 211 kg en orden de marcha demuestran un acertado equilibrio consumo/prestaciones.
Además de la adopción de un chasis doble viga de acero, comparada con la R dispone de más par y una entrega de potencia suavizada, reduciendo el consumo y las emisiones. La GSR cuenta con la mayoría de sistemas implantados en las Suzuki de gama alta como el SDTV (Suzuki Dual Throttle Valve), la válvula ISC (Idle Speed Control, regula el régimen del ralentí automáticamente), el PAIR (Pulsed AIR, inyecta oxígeno directamente en los colectores de escape, quemando las partículas de hidrocarburos sobrantes de la combustión) y el SET (Suzuki Exhaust Tuning, regula el flujo de gases del escape mediante una válvula controlada por la centralita).
Por otro lado, el diseño es otro de los puntos fuertes de la GSR 750, una agresiva evolución inspirada también en la superbike de Hamamatsu. Su asiento, bien perfilado, es sinónimo de comodidad, aspecto que se percibe desde el primer momento en que nos subimos a ella. Con un depósito de gasolina de 17.5 litros, la Suzuki GSR 750 ofrece suficiente autonomía como para no tener que preocuparte del kilometraje más de lo necesario.
La Kawasaki Z800 y la Yamaha Fazer8 N son sus rivales directas.






