La tradición motociclista de Cataluña y su actividad económica siguen teniendo suficiente tirón como para que ese mercado siga siendo el más importante de España. En 2017 fue la Comunidad con más ventas de motos y ciclomotores, con 41.377 unidades, aunque esa cifra representa una caída de un 13,2 por ciento respecto a lo vendido en 2016.
Es una caída que casi duplica la global del mercado español (7 por ciento) y en la que, además del conocido efecto Euro4, puede haber tenido alguna influencia la situación política de incertidumbre. Pese a esa caída, el mercado catalán supone algo más de una cuarta parte del total español (25’7 por ciento). A esas 41.377 unidades le siguieron las 34.297 de Andalucía (segunda) y las 18.056 de Madrid (tercera).
En cuanto a las ventas de motos, éstas son casi el 90 por ciento del total en Cataluña con 37.016 unidades: es una caída algo superior al 16 por ciento respecto de 2016, pero supone un peso algo mayor en el mercado español (27 por ciento), de nuevo un mercado líder pues. Por provincias, Barcelona es la de mayor venta con casi 30.000 unidades (pero una caída del 18 por ciento).
Respecto de los ciclomotores, se vendieron 4.361 unidades, que sí representa un aumento, del 24 por ciento exactamente (en España el crecimiento ascendió al 32 por ciento). Para Anesdor “Catalunya continúa siendo el primer mercado en ventas de motos en 2017, representando al 25,7% de las ventas totales de motos por delante de Comunidades Autónomas como Andalucía o Madrid. En el caso de Barcelona, las 293.786 motos del parque, que representan el 30% del total de la ciudad, ahorran a la atmósfera al año más de 3 millones de toneladas de CO2, 1.900 toneladas de NO2 y 600 de PM10. La motocicleta es el medio elegido por miles de catalanes para sus desplazamientos diarios debido a sus numerosas ventajas como la reducción del tiempo en los desplazamientos en hasta un 70% o la facilidad de aparcamiento especialmente en las grandes ciudades como Barcelona”.
De cara a 2018 la previsión es que el mercado general catalán crezca un 5 por ciento, alcanzando unas 43.500 unidades. En cuanto a las motos, debería crecer un 6 por ciento y llegar a unas 39.300 matriculaciones, una vez superada la caída debida al efecto Euro4.






