Cuando pensamos en una BMW R 1300 GS pensamos en una moto preparada para la grandes rutas y la aventura. Una moto con la que podemos disfrutar y mucho de largos viajes, escapadas… Pero con la que no se nos ocurriría ir a batirnos en las curvas de un circuito o de una carrera en cuesta. Pero a VTR Customs sí se le ha ocurrido.
Pero esa percepción que tenemos de la BMW R 1300 GS queda totalmente descatalogada cuando vemos el trabajo que han llevado a cabo los maestros suizos de VTR Customs. Desde su taller han sabido convertir la moto en una trail deportiva lista para atacar cualquier subida y disfrutar de lo lindo en las curvas.

La BMW R 1300 GS de VTR Customs parece lista para competir… pero es una moto de calle
Aunque estructuralmente seguimos ante la BMW R 1300 GS, lo cierto es que hay cambios sustanciales que afectan tanto a su estética como a su rendimiento. Lo primero que no podemos pasar por alto es que, visualmente, la moto es mucho menos voluminosa. Para ello, los cambios fueron realmente sutiles quitando paramanos, cambiando la pantalla frontal y jugando con los colores. Solamente con eso la moto parece más pequeña y deportiva.
Las líneas más deportivas también tienen que ver con los neumáticos deportivos y la pintura de las llantas, que si te fijas, son exactamente las mismas que encuentras en el modelo de serie pero al estar decorada de esa manera la sensación es totalmente diferente.
Donde sí hay cambios es en el asiento. No sólo toma la referencia de los coches en cuanto al recubrimiento, que nos recuerda al de tipo alcántara, sino que además se ha modificado su forma y tamaño unificando el espacio. Y es que con la modificación han desaparecido las estriberas del pasajero, por lo que tampoco es tan necesario pensar en su confort.

El último “guiño” a una falsa deportividad llega con los colectores cubiertos de cinta ignífuga negra y con el escape “Attrapovic”. Sí, sí, has leído bien y no nos hemos equivocado, Attrapovic es lo que pone en la pegatina… En resumen, tenemos una moto en la que pequeños cambios nos ofrecen un resultado mucho más asfáltico y deportivo del que jamás hubiéramos pensado en una BMW R 1300 GS.