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Benda va un paso más con la Chinchilla 350 CVT Neo, su nueva cruiser V-Twin automática

La firma china se atreve a llevar el mundo del scooter al terreno de las motos de media cilindrada

Fotos: Benda
Fotos: Benda
El concepto de moto automática ha tardado en cuajar, pero cada vez son más las marcas que se lanzan a explorar un terreno que parecía reservado a los scooters. La última en sumarse es Benda con la Chinchilla 350 CVT Neo, un modelo que mezcla la estética custom con un corazón muy distinto al habitual.

Durante décadas, las transmisiones automáticas han sido una rareza en el mundo de las motos. Apenas unos pocos fabricantes se atrevieron a experimentar, y la mayoría de usuarios miraban con escepticismo cualquier cosa que no fuera un cambio convencional. Sin embargo, el panorama empieza a cambiar. Poco a poco los usuarios van viendo con mejor ojos la comodidad que suponen este tipo de cambios y eso está haciendo que haya más propuestas en ese sentido.

No hay que olvidar que Honda fue pionera con su DCT a finales de los 2000 y, pese a su complejidad y precio, demostró que había un público dispuesto a aceptarlo. Más tarde, marcas como BMW, KTM o Yamaha se han acercado al concepto con soluciones semiautomáticas basadas en cajas de seis velocidades. Ahora es Benda la que plantea otra alternativa distinta, mucho más sencilla y cercana a la filosofía scooter de siempre, al recurrir a una transmisión de este tipo en su nueva Chinchilla 350 CVT Neo en lugar del embrague electrónico que vimos recientemente en la Rock 707.

Visualmente no hay grandes diferencias con respecto a un motor “normal”
Visualmente, no hay grandes diferencias con respecto a un motor “normal”

La estrategia tiene lógica si se mira al mercado asiático, donde miles de usuarios dan el salto de scooters a motos mayores. Para ese perfil, la idea de mantener la sencillez del “gira y acelera” puede ser un argumento de peso. El reto estará en convencer a usuarios de otros mercados que siguen asociando el cambio automático con vehículos de iniciación o con propuestas demasiado particulares.

Se espera que la Chinchilla 350 CVT Neo llegue a Europa

La Chinchilla 350 CVT Neo apuesta por un V-twin de 343 cc con 34 caballos de potencia y 23 Nm de par, cifras que la colocan en la línea de los scooters más potentes del mercado. El conjunto se queda en 195 kilos, lo que refuerza esa sensación de moto ligera y manejable. La transmisión por correa ofrece un funcionamiento muy sencillo y, al no contar con embrague ni palanca de cambio, los dos frenos se accionan desde el manillar, como ocurre en las bicicletas o en los scooters.

Con la Chinchilla 350 CVT Neo no hay que preocuparse por el embrague
Con la Chinchilla 350 CVT Neo no hay que preocuparse por el embrague

No es la primera vez que una marca se atreve con este planteamiento. Aprilia ya lo intentó en 2007 con la Mana 850, un modelo adelantado a su tiempo que compartía tecnología con el Gilera GP800. Aunque la crítica fue positiva, no tuvo continuidad y quedó como una rareza en el mercado. Hoy, con el interés creciente por lo automático, propuestas como la de Benda pueden encontrar un escenario más favorable.

La marca china presentó la Chinchilla 350 CVT Neo en el último EICMA y ha confirmado su llegada al mercado europeo en breve. En Estados Unidos, donde ya se comercializa la versión de 300 cc, no sería extraño que este nuevo modelo también termine llegando. Además, la compañía prepara alternativas diferentes: una cruiser con cambio manual automatizado y hasta una futura caja de doble embrague para un cuatro cilindros en línea que podría ver la luz en 2026.

El motor con este sistema es como el de los scooters
El motor con este sistema es como el de los scooters

Más allá de lo que ocurra con sus ventas, la Chinchilla 350 CVT Neo refleja que el debate sobre el futuro de las motos automáticas sigue abierto y que hay más opciones que los sofisticados sistemas que habíamos visto hasta ahora. La duda es ¿seducirán al público?

David Robledo
David Robledo
La pasión por las motos me viene desde la cuna. En casa la afición de la moto de mis padres, especialmente mi padre, nos hizo vibrar cada domingo y viajar a las carreras. Así que el momento de flirtear con las carreras llegó y durante un tiempo jugué a eso de ser piloto (en motocross, que no había dinero para más). Colgadas las botas y el casco llegó el paso natural, seguir en las carreras al otro lado del muro y en eso llevo desde 2007 trabajando con equipos y pilotos primero, y como parte de SoyMotero.net desde unos años después, especializado como no en todo aquello que tiene que ver con la competición en cualquier de sus vertientes. ¡Siempre full gas!

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