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Deja la moto en el taller ¡y la ponen a 222 km/h!

Un motero de Salamanca ha denunciado los hechos

Fotos: SMN
Fotos: SMN
Dejar la moto en el taller es algo habitual. Lo que no es tan habitual es que para probarla se pilote a más de 200 km/h. Eso es lo que denuncia un motero de Salamanca, que advirtió que su moto había sido puesta a 222 km/h en un punto de la A-50 mientras su moto, supuestamente, estaba en el taller. El caso ya está en manos de la Guardia Civil.

¡A 222 km/h! Encontrar un taller de confianza puede ser muy complicado a veces. Que se lo digan sino a un motero salmantino, de nombre David, que vio como la moto que había dejado en el taller por un problema en el control de la velocidad de crucero, se había puesto a 222 km/h un día después de dejarla. La historia la cuenta ‘La Gaceta de Salamanca’ y podría suponer un delito contra la seguridad vial de confirmarse la denuncia del motero. Así es, porque el dueño se dirigió a la Guardia Civil para dar cuenta de lo ocurrido y evitar males mayores.

Todo ocurrió la semana pasada. El pasado lunes 6 de septiembre, David llevó su moto de gran cilindrada al concesionario oficial de la marca por el citado problema. La moto fue llevada al taller para su arreglo y, el martes 7 por la tarde, su antirrobo con localizador GPS KOMOBI PRO le avisó al móvil: su moto había llegado a 222 km/h en la A-50 en un punto entre las localidades de Pelabravo y Calvarrosa de Abajo (Salamanca). El dueño llamó al taller para saber que ocurría y la respuesta fue que el mecánico había salido a probarla.

Komobi Pro Plus, uno de los mejores localizadores GPS de moto del momento

Tras ello, David se dirigió a la Guardia Civil para denunciar el caso con todos los datos disponibles. Y acto seguido se puso en contacto con la Unión Internacional para la Defensa de los Motociclistas (IMU), que ha remitido el increíble suceso a la marca de la moto, al director de la DGT, Pere Navarro; y al Fiscal de Sala Coordinador de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas.

La cuestión es saber sí el dato de 222 km/h que marcó el localizador es una prueba válida para demostrar la supuesta culpabilidad del mecánico. En cualquier caso, si en ese momento le ‘cazó’ un radar, lo único que tendría que hacer nuestro protagonista es demostrar que la moto, en ese momento, no estaba en su poder.

David asegura que, puesto en contacto con el taller, le dijeron que iban a sancionar al mecánico y que le llamarían para pedirle disculpas. Y, por increíble que parezca, la moto aún seguía en el taller una semana después de lo sucedido… ¿Dónde quedará todo? ¿Qué harías tú si alguien pone tu moto a 222 km/h?>

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