Y es que dependiendo del diámetro de las ruedas, de la forma del chasis, del uso al que está destinado, de su estética o de otros parámetros pueden ser: rueda alta, GT, deportivos, vintage, eléctricos, trirrueda… Y cada uno de ellos tendrá un comportamiento específico además de unas características que serán más adecuadas para nuestras necesidades.
¿Has pensado bien qué es lo que quieres? ¿sabes qué uso le vas a dar? ¿piensas ir sólo o acompañado? ¿Cuántos kilómetros harás al día? ¿necesitas guardar muchas cosas? ¿quieres que vaya a la última? Seguro que hacerte todas estas preguntas te vienen bien a la hora de tomar una decisión para elegir scooter..
Porque recordad que no hay moto mala sino malas elecciones… y os vamos a ayudar a tomar la correcta.
Diferencias por tamaño de ruedas
Podemos hacer una primera clasificación entre los distintos scooter según la medida del diámetro de sus ruedas. Cuanto menor sea, mayor será su agilidad en ciudad y a baja velocidad pero por contra, cuando circulamos en carretera estas motos tienden a ser más nerviosas y cualquier leve insinuación en la dirección produce movimiento en toda la moto.
¿Cuándo consideramos que un scooter es de rueda pequeña o de rueda alta? Normalmente aquellos vehículos que calzan diámetros de 12 y 13 pulgadas son los llamados de rueda pequeña mientras que los de 15 y 16 son los llamados de rueda alta.
Así que a la hora de elegir debemos analizar qué recorrido haremos con él diariamente. ¿Mucha ciudad? Rueda pequeña. ¿Varios kilómetros por autopista o circunvalaciones antes de entrar a la ciudad? Rueda grande.
Valorar la ergonomía
Al igual que en las motocicletas convencionales hay de varios tipos: deportivas, “F”, custom, trail, ruteras, etc; en los scooter ocurre lo mismo. Quizás no haya tanta variedad pero sí que las podemos dividir en tres tipos: deportivas, equilibradas o tipo GT (Gran Turismo).
Por otro lado tenemos los modelos equilibrados en los que se busca una moto funcional que tanto sirva para ir a trabajar todos los días o hacer una pequeña escapada el fin de semana. Suelen ser un poco más cómodas a los mandos con un frontal que protege bastante y un motor en el que prima la economía y el bajo consumo. Además el tarado de las suspensiones es tirando a cómodo. Digamos que sería el utilitario de los scooter.
En cuanto al uso, la deportiva está pensada para quien es amante de salidas tipo dragster en los semáforos o que le gusta ir de curvas el fin de semana. La GT es ideal para aquellos que usan la moto para todo, tanto ir a trabajar como ir un par de días de escapada y por último los modelos intermedios buscan eso, no destacar en nada pero si te lo propones servir para todo.
¿Y la estética?
¿A vosotros qué os gusta? ¿Lo muy moderno o actual? ¿Estética futurista? ¿Estilo retro? ¿Clásico y auténtico tal vez? Pues hay tantas versiones de scooter como tipos de estética que buscan la gente. Prácticamente no hay ningún nicho de mercado en el que no encuentres un modelo que se ajuste a tus gustos estéticos.
La capacidad de carga
La capacidad de carga de los scooter puede llegar a variar ostensiblemente en función del vehículo que estemos pensando en adquirir. Hay modelos en que además de contar con un hueco bajo el asiento en el que podemos guardar dos cascos integrales, tienen también varias guanteras para dejar pequeños objetos e incluso hay gente que les coloca un baúl trasero con el que literalmente podemos llevar la casa a cuestas.
De nuevo debemos pararnos unos minutos y pensar qué es lo que vamos a necesitar transportar. ¿Un portátil? ¿Un notebook? ¿Vamos a hacer la compra diaria con ella? ¿La semanal? ¿Necesitaremos llevar siempre otro casco debajo para recoger asiduamente a alguien? ¿Pensamos llevar siempre alguna prenda por si nos pilla el agua?
¿Cuantas ruedas?
¿Quién dijo que un scooter debe tener dos ruedas? Nada más lejos de la realidad porque gracias a la tecnología en suspensiones, hay modelos que cuentan con dos ruedas delante y una detrás pero sin que por ello se pierda ni un ápice de las sensaciones que se producen al conducir una moto. Es decir, el poder inclinar en las curvas.
Son extremadamente seguras y dan mucha confianza desde el primer momento aunque p*or contra, son más pesadas que sus homónimas de dos ruedas y no tan ágiles cuando queremos circular entre coches*. Algunos modelos incluso nos permiten detenernos sin que tengamos que poner los pies en el suelo gracias a un bloqueo de la suspensión, lo que a su vez permite estacionarlas sin que sea necesario colocar el caballete siendo ideal para paradas cortas realizando recados en ciudad.
Además y para aquellos que tienen el permiso de conducir tipo B, existen modelos en los que el ancho de vías delantera les permite ser considerados triciclos y con ello, ser conducidos con este permiso independientemente de la cilindrada y sin ser necesario disponer del carné de moto. Estos modelos se diferencia porque cuenta con un freno de pie, similar a los de los coches y las Vespa, que realiza una frenada integral tanto en la dos ruedas delanteras como la trasera, requisito indispensable para la homologación y para que la gente no acostumbrada a los scooter tenga una adaptación más sencilla desde los automóviles.
Sin embargo, un precio más elevado frente a los scooter convencionales impide que sea un vehículo que se vea con relativa frecuencia por nuestra ciudad a pesar de sus ventajas.
¿De gasolina, eléctrica o híbrida?
¿Son todos los scooter de gasolina? Falso, los hay con diferentes tipos de motorización. Por ejemplo podemos encontrar scooters eléctricos e incluso con tecnología híbrida que combinan un motor de gasolina con otro eléctrico y una serie de baterías que le permite funcionar en modo eléctrico o combinado según las necesidades que se presenten en ese momento.
Por contra, además de un precio de adquisición algo más elevado, su gran problema es la autonomía. Y es que si tienes muy claro el tipo de utilización que le vas a dar al scooter, uno eléctrico puede ser la solución pero si no, verás en ellos más inconvenientes que ventajas.
Claro que también necesitas una pequeña infraestructura, es decir, o un lugar en tu casa o en el trabajo en el que poder realizar la recarga al scooter cuando sea necesario. Aunque últimamente los scooter de gasolina se están poniendo las pilas y que encontramos modelos que consumen cerca de 2 l/100, lo que son cifras realmente bajas y que han rebajado ostensiblemente los costes de este tipo de vehículos que además cuentan con unas mecánicas cada vez más robustas y unos intervalos de mantenimiento más espaciados.






