Bell Sports lleva más de 60 años fabricando cascos de moto, lo que la convierte en una de las decanas y más experimentadas marcas en su segmento. La empresa estadounidense capitaneada por Roy Richter se ha preocupado mucho por la seguridad de sus pilotos, plasmando la experiencia adquirida en competición a sus modelos de calle. A España llegan de la mano del importador BIHR en diferentes gamas, incluyendo off road, vintage (como por ejemplo el custom500 o el Bullitt), modular, jet, adventure e integrales más urbanos o deportivos. Respecto a estos últimos y, al margen de los Qualifier/DLX y RS-2, escalones de acceso a los modelos Street, encontramos la familia Star.
La gama Bell Star se compone de tres modelos diferenciados por su uso: Star (carretera), Race Star (mixto carretera-circuito) y Pro Star (circuito). En todos ellos la imagen está muy cuidada, incluyen funda y bolsa específica para transporte y se pueden completar con distintos accesorios como pantallas (ahumada o espejo de colores), pin-locks o almohadillas internas diferentes. Superan la normativa de homologación Snell M2015, DOT y ECE 22.05.
El Bell Star está disponible desde 499 € y se caracteriza por tener una calota fabricada en material tricompuesto Tri-Max, esto es, una combinación de aramida, fibra de carbono y fibra de vidrio. La ventilación está garantizada por una triple toma de entrada de aire frontal con doble salida posterior, actuando la inferior de alerón para mejora la aerodinámica a alta velocidad. La pantalla, con sistema de montaje/desmontaje rápido mediante botón por presión, cuenta con Sistema Panovision especialmente concebido para tener la máxima visión vertical y lateral con mayor ángulo en algunos puntos inferiores de la pantalla. El Bell Star también hace gala de tecnología MIPS (Sistema de Protección de Impacto Multi-direccional), diseñada para reducir las fuerzas de rotación tras un golpe.
Las carrilleras internas son magnéticas (sistema Magnefusion), facilitando así la limpieza o sustitución de las mismas gracias a los imanes en las mejillas, en vez de las habituales tachuelas. Todo el interior está realizado en fibra de plata X-Static XT2 antibacterias/antiolor, añade hendiduras de extracción de emergencia (en caso de accidente se sacan las carrilleras sin quitar el casco) y está diseñado para poder usarse cómodamente con gafas de ver o de sol. Dispone de alerón inferior anti-rebufos y cierre por anilla doble “D”. Su peso es de 1.500 gr.
El Bell Race Star es el escalón intermedio y arranca en 749 € en versión “sólida”. En este caso calota está fabricada en fibra de carbono 3K y dispone de sistema de protección Flex Impact Liner, un revestimiento tricapa anti-golpes especial que se adapta a la energía del impacto según sea a baja-media-alta velocidad. Su interior está fabricado con material CoolJade, una malla diseñada para hacerlo más confortable en uso continuado que el modelo Star estándar. La pantalla y las almohadillas tiene las mismas propiedades que el Bell Star y también es compatible con gafas.
El buque insignia de Bell es el Pro Star, que asciende a 1.399,99 €. Comparte las características propias del Race Star, añadiendo una calota más evolucionada en fibra de carbono TeXtreme con las fibras entrelazadas formando cuadros más grandes, además de un diseño con posición de cabeza RaceView, que facilita la visión cuando vas tumbado sobre el depósito de la moto forzando el cuello. El piloto sudafricano Brad Binder, compañero de equipo de Oliveira en el Red Bull KTM Ajo de Moto2, es uno de los puntales Bell en el Mundial.
De este modo, Bell se posiciona en la cima del equipamiento motorista en lo que a calidad y diseño se refiere, con tres niveles de producto de alta calidad apto para un amplio espectro de público. Bell ha logrado crear una línea de cascos propia con personalidad, calidad, tecnología e historia a partes iguales.









