Efectivamente Eduardo poco queda del concepto trail original en los modelos actuales. La práctica totalidad de ellas, sobre todo si nos fijamos en las de mayor cilindrada o maxitrail, han derivado más hacia el asfalto a costa de perder capacidad off-road. La escalada de prestaciones es innegable, con motores derivados incluso de motos deportivas y neumáticos y llantas con los que sólo te puedes acercar a la tierra de forma tímida.
Aún queda alguna excepción a la “asfaltización” de las trail actuales que permiten un uso off-road muy digno
Sin embargo, sí que hay aún alguna opción en las cilindradas medias (propias de las trail que añoras) que se escapa de esta corriente y que serían tu mejor opción. BMW F 800 GS y GS Adventure y Triumph Tiger 800 XC y XCx son claros ejemplos de ello. Ambas parejas permiten por peso, potencia razonable, altura mínima de sus cárteres respecto al suelo y recorrido de suspensiones disfrutar de una conducción alegre en off-road, y en asfalto.
Por encima de ellas, KTM ofrece su Adventure 1050, que si bien exige manos más expertas, también podríamos considerarla una excepción. Y por debajo de las 800, tienes la KTM 690 Enduro R y la Yamaha XTZ 660 Tenere, monocilíndricas ligeras y que se acercan al concepto primigenio de trail: motos off-road con ciertas dotes para el asfalto. Eso sí, en carretera están bastante limitadas, sobre todo si optas por calzarlas con neumáticos de tacos.




