En ocasiones uno se obsesiona con alguna moto única, tan única que la única manera de conseguirla es traerla del extranjero, otras veces el precio y la oportunidad es irresistible y uno localiza una ganga, y en otros casos, uno cambia su domicilio de país y quiere traerse consigo a su compañera. En los tres supuestos, si se quieren hacer las cosas legal y correctamente y tener un seguro de una compañía española, hay que optar por matricular en España la moto. De entrada puede sonar sencillo, pero la realidad es mucho más cruda y esconde un montón de trámites capaces de hacer desistir al más persistente. Recogemos los pasos que debes seguir:
Documentación:
Se necesita el contrato de compra-venta de la moto y es recomendable una copia del DNI del vendedor, además de tener datos como el teléfono y la dirección. También será necesaria la ficha técnica del vehículo, así como el certificado de conformidad que da fe que el vehículo cumple los requisitos de calidad y medioambiente que exige la Unión Europea.
En caso de haber comprado la moto a una empresa de la Unión Europea, debes aportar la factura. Es muy importante que en la factura aparezca el CIF intracomunitario, que permite a las empresas trabajar en los países de la UE.
Traducción jurada de la documentación:
Si los papeles se encuentran en cualquier otro idioma que no sea el español, será obligatorio hacer una traducción jurada de los mismos.
Pasar la ITV
Aunque la moto tenga la ITV pasada en su país de origen, hay que llevarla a una ITV española para que pase la revisión pertinente.
Pagos a Hacienda
Para poder regularizar la situación, debes solicitar el impreso 576 y pagar el Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte. Además, si la moto es de la Unión Europea deberás hacer el pago del IVA (modelo 300 o 309) y del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.
Pagos municipales
Otro de los pagos es del Impuesto de Circulación, que hay que hacer al ayuntamiento en el que estés empadronado.
Tráfico
Con todos los trámites anteriores superados y los documentos pertinentes, hay que ir a la Jefatura de Tráfico para poder proceder a la matriculación de la moto, no sin antes abonar la Tasa de Matriculación.
Otras opciones
Hay empresas que se dedican a la importación de vehículos, por lo que únicamente habría que preocuparse de comprar la moto y pagar el dinero correspondiente.
También hay gestorías que se dedican a realizar todos los trámites mencionados, haciendo por ti todo el procedimiento y cobrando, obviamente, por las funciones desempeñadas.
Coste final
Dependiendo de la moto, su estado, su potencia… los impuestos y costes son diferentes, pero al final, suelen incrementar el precio final entre 1.000 y 1.500 euros de media.




