Ahora que tenemos claro qué hay que hacer para cambiar el desarrollo de la moto, vamos a ver cómo hacerlo. El primer paso que debemos dar es el de tener la moto bien estabilizada y en un sitio lo más cómodo y limpio posible. Este paso es muy obvio, pero siempre viene bien recordarlo. El siguiente paso a dar es el de nuestra propia protección. Vamos a trabajar con piezas que tienen filos, dientes y aristas que nos pueden herir más fácilmente de lo que parece. Por eso, bajo el lema de “Safety First”, debemos proteger nuestras manos con unos guantes anti-cortes.
Una vez metidos en materia, el primer paso que debemos llevar a cabo es el de aflojar el tornillo de sujeción del piñón de ataque. Es importante hacerlo en este orden, ya que si desmontamos la rueda trasera primero seguramente no seamos capaces de aflojar dicho tornillo. La mejor manera de hacerlo es meter una marcha y contar con la ayuda de alguien que presione el freno trasero subido en la moto y sin el caballete puesto para que el peso del conjunto juegue a nuestro favor a la hora de bloquear la rueda trasera. Si no disponemos de ayuda, siempre podremos bloquear el pedal de freno con ayuda de alguna brida o correa. En estas condiciones, aflojar el tornillo del piñón de ataque será una misión sencilla.
Una vez liberado ese tornillo, en muchos modelos necesitaremos abrir la cadena para poder extraer el piñón de ataque. Para ello, debemos localizar el eslabón de cierre. Este eslabón será fácil de encontrar, ya que lleva una grapa que cierra la pletina externa. Localizarlo es la parte sencilla. Abrirlo ya es otra cosa… Si no tenemos experiencia en hacerlo puede ser un poco tedioso. Lo mejor para hacerlo es contar con un destornillador plano que haga palanca para abrir sus patillas y a la vez, apoyar unos alicates sobre el pasador para que hagan fuerza sobre el cierre y así podamos deslizarlo. Aquí debemos volver a insistir en la seguridad. Si sigues este método para extraer el cierre, vigila tus manos. Igualmente, hay cadenas que vienen directamente remachadas, por lo que habrá que recurrir al coloquialmente conocido como “troncha-cadenas”.




