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Cinco consejos para que no te roben la moto

Con el incremento de ventas de motos, llega un efecto secundario indeseable. Se roban más motos, para venderlas enteras o para despiezarlas y vender recambios. Si tienes una moto bastante nueva y es un modelo popular o muy vendido, cuidado porque un día a lo mejor no estará donde la dejaste.

Nos llegan cada vez más noticias de robos de motos: claramente es un problema creciente, sobre todo en grandes ciudades (Madrid o Barcelona) y mayor cuanto más popular o vendida sea el modelo. Es triste, pero tiene su lógica, que si te compras una moto “deseada” también será un modelo más buscado por los amigos de lo ajeno. Tanto para usarla, como para venderla con documentación falsificada o en otro país de normas más laxas, o también para desguazarla y usarla como fuente de recambios, ya que los modelos más vendidos también son los que (estadísticamente) tendrán más averías o accidentes y por lo tanto necesitarán más piezas.

Hay motos que directamente da casi miedo tener o dejar según dónde aparcadas: el Yamaha TMAX es de los más robados por ejemplo, pero también el Honda Scoopy es un gran “desaparecido”. Las marcas lo saben y ponen de su parte (llaves electrónicas y sistemas antirrobo propios) pero al final es el propietario y usuario quien mejor puede hacerlo para intentar evitar pasar ese mal trago. Llegar donde la habías dejado, ya sea garaje particular, comunitario, o en la calle, y que haya un gran vacío en su lugar.

Prevención

Aunque suene un poco raro, la primera medida de prevención puede ser elegir bien nuestra moto. Es decir, por lo menos pensar o tener en cuenta (no como prioritario, pero sí tenerlo en cuenta) si ese modelo está muy buscado por los chorizos, si suelen robarlo, si en nuestro barrio o el de nuestra oficina suele haber robos… No es que no puedas comprar la moto que te guste o necesitas, pero tampoco se puede estar ciego ante la realidad y sabemos de casos en que, cuando pasa lo peor, hay arrepentimiento: mejor pensarlo bien antes ¿no?.

Después, contrata un buen seguro que incluya robo y fíjate en las condiciones: que te paguen el valor de nueva por lo menos el primer año. Nuestro consejo es asegurar siempre una moto nueva a todo riesgo, pero si no es posible por lo menos asegurar el robo es desde luego una buena idea, y no hacerlo, sobre todo si hemos elegido un modelo popular o “deseado”, correr un riesgo.

Consejos para que no te roben la moto

Por último, una buena prevención está en el uso de la moto. Fíjate cuando estés llegando a tu destino (el garaje de casa sobre todo, pero el del trabajo también) si hay alguien que parezca seguirte. En ese caso da un rodeo, o para en algún punto (gasolinera por ejemplo) y luego sigue camino. El primer paso para robar una moto, sobre todo cuando es un encargo, es localizar dónde está aparcada, y para eso hay “ojeadores” en nuestro entorno.

Por el mismo motivo no es buena idea dejarla aparcada en la acera o la calle, al lado del garaje, cuando llegamos a casa y vamos a volver a salir enseguida (y por eso no la dejamos dentro). Déjala en la acera de enfrente o algo más alejada, que no identifiquen que esa moto está en ese garaje.

Dónde la guardas

Mucha gente se sorprende cuando le roban la moto del garaje. Que quede claro: los garajes son MENOS seguros que la calle. Entrar en un garaje es muy fácil (basta esperar que alguien entre o salga para colarse) y una vez dentro es un sitio tranquilo, donde no hay transeúntes. Un ladrón “trabaja” a gusto en un garaje. Sobra tiempo para romper un antirrobo, cargar la moto en una furgoneta o hacerle un puente, etcétera. Incluso algunos, vigilados, no son tan seguros como creemos.

La única ventaja de un garaje es que la moto no está a la vista, y si hemos sido cautos nadie sabe que está allí. Hablando de “vista”: usar una funda es otra buena medida preventiva, porque si no se ve qué moto es… sólo con mucho interés se acercarán a comprobarlo. Esto vale para el garaje pero también para la calle, sobre todo si vamos a aparcarla más de un día o una noche. Último consejo en el garaje: no dejes las llaves puestas. En uno comunitario parece lógico (aunque ocurre) pero también en el garaje de tu chalé, porque ahí también pueden entrar (estando tú en casa, o no) y mucha gente deja las motos con las llaves puestas, con lo fácil que es bloquearlas y dejarlas en un cajón escondidas. Si alguien entra y ve la moto con las llaves puestas… ¿no será fácil llevársela?

La calle parece menos segura que un garaje, pero la única desventaja que tiene es que la moto estará a la vista (salvo que le pongamos una funda). Mejor una zona transitada, cerca de una gasolinera por ejemplo, y mejor aún si sabes que hay cámaras de seguridad en la cercanía. Eso sí, si alguien decide que nos ha tocado al estar la moto en la calle será algo más sencillo llevársela en función de dónde esté y cómo esté sujeta.

Consejos para que no te roben la moto

Antirrobos y alarmas

Esto nos lleva al siguiente paso: ¿qué antirrobo usar? ¿merecen la pena las alarmas? Seamos realistas y prácticos. La parte realista: da igual lo fuerte que sea el antirrobo, si alguien se empeña en llevarse tu moto lo conseguirá, porque no hay ninguno irrompible. Una radial portátil (y las hay eléctricas potentes) cortará el acero más duro en segundos o algún minuto, y una cizalla grande lo mismo. Ahora, la parte práctica: si el antirrobo plantea suficiente resistencia, quizás decidan que es mejor ir a por otra moto peor protegida. O quizás no iban tan bien equipados.

En esto, como con el jamón: lo bueno es no es barato. Los antirrobos de marcas reconocidas y gama alta son los que hay que usar, porque poner algo barato o mediocre es una invitación. Hay antirrobos que se abren, o rompen, de un simple martillazo. ¿Qué antirrobo? También vamos a ser claros: si no dejas la moto atada a algo sólido el antirrobo no sirve de NADA. Los que “inmovilizan” la moto (de disco o en las ruedas) no evitarán que entre dos o tres forzudos la arrastren hasta una furgoneta y se la lleven. Ten claro que ése, incluso en la calle a plena luz del día, es el método más habitual.

Así que insistimos: antirrobo con cadena resistente para fijar la moto a algo sólido. Un banco, una valla, una farola, una señal… sí, aunque en algún ayuntamiento la policía municipal puede multarte por ello, preferimos una multa que una moto robada. En tu garaje, si hay una columna cercana puede ser buena idea tener una segunda cadena (igual de fuerte) para atarla allí. Si no, instala una argolla de seguridad. De nuevo, fuerte: recuerda la frase, una cadena se rompe por su eslabón más débil. También existen “fijadores” de seguridad de determinadas empresas dedicadas.

Consejos para que no te roben la moto

¿Alarma? No impedirá que se la lleven, pero sí puede ayudar a llamar la atención y que los ladrones prefieran evitar problemas. Una moto atada con un buen antirrobo a algo sólido, con una alarma que suene y enciende las luces al detectar manipulación o golpes, es lo más cerca que puedes estar de tener la moto en una jaula blindada.

Cinco consejos

Resumiendo todo lo que hemos visto, podríamos decir que estos son los cinco consejos a seguir para intentar evitar hacerles la vida fácil a los ladrones de motos…

1- Intenta no tener la misma moto que todos quieren, porque también es la que más roban. Y contrata un buen seguro de robo.

2- Nunca dejes la moto ni un momento sin bloquear la dirección ni con las llaves puestas (ni en tu propio garaje).

3- Los garajes no son más seguros que la calle: la falta de público permite trabajar con calma.

4- Usa un buen antirrobo (caro) con cadena para atar la moto a algo sólido. Nunca la dejes sin atar a algo.

5- Una alarma ayudará a evitar que se lleven una moto atada a algo: es una ayuda para un buen antirrobo.

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