Márquez llegó a la República Checa descansado tras las semanas de vacaciones, y (supuestamente) dispuesto a perder algunos puntos aquí y la próxima semana en Austria frente a su máximo rival (es un decir) por el Mundial, Dovizioso. Andrea ganó el año pasado en Brno, tras una carrera en la que Marc se defendió como pudo de él y la otra Ducati oficial, en manos de Jorge Lorenzo como recordamos. Y en el Red Bull Ring las Ducati vuelan, o mejor dicho volaron… si allí Marc también les derrota, la marca italiana debe empezar a pensar en algo todavía más revolucionario para 2020 porque 2019 estará poco menos que sentenciado.
Y es que Marc Márquez lleva una temporada dominante y todo pinta que irá a más: está al nivel de Rossi en su último año en Honda (2003). Si en Texas se hubiera podido reincorporar hubiera sido interesante ver hasta dónde hubiera llegado… Pero ahora ya tiene casi tres carreras de ventaja sobre Dovizioso: si seguimos con este ritmo y Andrea falla alguna otra vez, Marc ya tiene un reto y es ser capaz de anticipar tanto su octavo título que lo pueda celebrar en Aragón.

No es fácil pero tampoco imposible, y si no Tailandia podría ser su siguiente objetivo. Porque, salvo error mayúsculo en forma de lesión, el título está en su bolsillo. Pero claro, Marc es Marc y hace cosas como lo del sábado a mediodía: quiso esa pole por encima de todo y, bueno, mucho le debieron tirar de las orejas en su entorno. Y en cuanto a número, pues bueno, «cayó» Hailwood (76 victorias) y pocos dudan que seguirán cayendo otros, incluso el propio y casi inalcanzable Agostini.
Más allá de Márquez, la clave del GP de la República Checa estuvo en los neumáticos: todos llegaban aquí sabiendo que ningún compuesto iba a permitir atacar durante toda la carrera, y cada uno apostó según su estilo o moto. La lluvia previa lo complicó todo más todavía, menos para quien ya sabemos. En carrera, con Marc escapado, Dovizioso fue el más listo de los demás, y Miller el siguiente: Jack se dio cuenta que pelear con Rins no tenía sentido, le dejó rodar tercero, y tuvo su premio cuando vio que en las últimas vueltas el de Suzuki no tenía agarre. Mal las Yamaha en una pista a priori buena para ellos, pero Viñales salía en la zona mojada y no pudo adelantar más puestos en carrera, y Rossi sigue sin encontrar el camino. Quartararo, mejor, y veremos qué tal tras las pruebas post-GP donde probará algo de material mejor… Yamaha le ve como una realidad de futuro.

Moto2, territorio Márquez también
Si Marc domina en MotoGP, su hermano Álex lleva el mismo camino en Moto2. Ya va siendo una constante esa sensación que cada nuevo GP se convierte más y más en el jefe, un líder sólido, y no solo nos referimos a su ventaja en la provisional, ahora más notable gracias a la caída de Luthi. En carrera, Álex se coloca delante rápidamente (si es que no sale primero directamente) y su ritmo es imposible para sus seguidores.

Excelente aquí Di Giannantonio, el único capaz de rodar al ritmo del español en las primeras vueltas, y muy bien Bastianini también, rápido en las últimas vueltas en su caso. Era un podio de caras muy felices, porque para los italianos era su primera vez en la categoría intermedia. El error de Luthi se hace raro, pero a Márquez le tiraron en Holanda cuando iba segundo… Unas cosas con otras, 33 puntos de ventaja ya va siendo una renta que administrar. Detrás del suizo, en la provisional, dos españoles: Navarro (cada vez más constante y en el podio o cerca) y Fernández.

Moto3, Canet debe aprovechar el momento
La categoría pequeña es la más reñida y donde es más complicado definir «jefes», pero parece claro desde hace algunas careras que la cosa va a estar entre Aron Canet y Lorenzo Dalla Porta. Ahora es líder Canet, pero los tres puntos entre ambos son «nada»: Antonelli, tercero, está a 50. Aquí puede jugar cierto papel el tema fábrica-equipo (Canet tiene KTM, Dalla Porta es Honda) pero no creo que sea algo que lleguemos a ver salvo si llegan así de igualados a Valencia. Incluso allí, no sé si un Masià o incluso Vietti (KTM) defenderían a Canet, y quizás sí veo del otro lado a Ramírez, Antonelli o Arbolino echando un cable a Dalla Porta. Moraleja: Canet tiene que seguir sumando puntos como hasta ahora, evitar errores, y llegar con los deberes hechos a las últimas carreras si quiere entrar en el club de los campeones del mundo españoles.







