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MotoGP Brno 2017: las claves del GP

Fotos: MotoGP
Fotos: MotoGP
El Mundial volvió a la acción tras un mes de vacaciones veraniegas. Un mes trágico por la reciente pérdida de Ángel Nieto, gran piloto y mejor estratega. Precisamente a base de estrategia fue como se ganaron (y perdieron) las carreras en el circuito de Brno, debido a la cambiante meteorología.

El paddock del Mundial, el país, el mundo de la moto, todos llorábamos la muerte de Ángel Nieto, nuestro “doce más uno”. Ángel fue un maestro para todos los que hemos estado en este Campeonato en el que él cosechó tantas y tan grandes victorias. Quien vio sus carreras recordará sus juegos de estrategia: Nieto no era de los que escapaba y ganaba sin más, siempre buscaba algo más que eso, estudiaba a sus rivales, les forzaba a pelearse con otros pilotos… Nieto le daba mucho al mango, como él decía, sí, pero también le daba mucho al coco, más que nadie posiblemente sobre una moto de carreras.

Y todo esto no sólo viene a cuento de que desgraciadamente le hemos perdido. Lo recuerdo porque lo que vimos el fin de semana en el circuito de Brno fue precisamente una de esas carreras en que lo más importante no era darle a la muñeca derecha, que también, sino “pensar” y saber arriesgar en un momento determinado. Arriesgar para ganar. Mir corrió de forma muy inteligente y arriesgó al final para llevarse otro triunfo en Moto3. Luthi arriesgó en la salida y primeras curvas sobre terreno desconocido y ya nadie pudo atraparle en Moto2. Y Marc Márquez hizo la apuesta más arriesgada de todos, pero se llevó el premio gordo en MotoGP. Además de dedicarle la victoria a Ángel Nieto nos ofreció con Pedrosa y Viñales la imagen favorita del “Doce más uno”: tres banderas españolas en el podio.

MotoGP: la decisión acertada

Márquez no dejó ni las migas en Brno

Tras la lluvia caída durante Moto2, y todavía chispeando sobre el circuito, Márquez llegó a pensar en la apuesta más fuerte: salir con slicks cuando los demás montaban ruedas de agua. No se atrevió, pero tampoco le convencía el tacto del neumático de agua que todos montaban. Así, esperando que dejara de llover y el circuito se secara rápido, decidió cambiar en la misma parrilla a un neumático de agua blando. Sabía que esas gomas iban a durar muy pocas vueltas, pero confiaba en cambiar a la moto con slicks muy pronto.

La primera vuelta parecía darle la razón, un sorprendente Lorenzo era su único rival, pero de repente Márquez se quedó sin ruedas y empezó a ser superado por un piloto tras otro… ¿desastre? Quien ríe último ríe mejor, y ya conocemos la sonrisa de Marc. El Campeón entró pues en boxes ante la sorpresa general y salió con la moto “de seco” a un circuito todavía muy húmedo y frío.

El mérito de Marc fue, además de adivinar con su equipo que el circuito se iba a secar, ser capaz de aguantarse en pie y calentar los neumáticos en esas condiciones. Los demás equipos se dieron cuenta tarde del nuevo ritmo de Márquez, de que ya no llovía y que la pista se secaba muy rápido: había que copiarle cuanto antes. Pero es un circuito largo, y no todos lo tuvieron claro igual de rápido, con lo que perdieron mucho tiempo rodando con las ruedas equivocadas. El resultado: pocas vueltas después Márquez lideraba la carrera con 20 segundos de ventaja sobre los demás. Fue la clave de la carrera y quedó claro cuando Marc cazó al entonces líder Zarco, uno de los que se empeñó en seguir rodando con neumáticos de agua sobre asfalto casi seco: le adelantó con tanta facilidad como si tuviera la moto rota.

Pedrosa fue el mejor del resto porque entró antes y porque su ritmo de carrera en seco era superior, incluso mejor que el de Márquez, aunque éste ya sólo jugaba con su ventaja y no necesitaba arriesgar. Viñales, que completó el podio tras el doblete de los pilotos Repsol, estuvo mucho mejor que todo el fin de semana gracias a encontrar (fijándose en Valentino) por fin reglajes adecuados al nuevo chasis de su Yamaha; Rossi sería el cuarto de esta extraña carrera tan llena de estrategia. En la provisional Márquez toma algo más de ventaja y detrás suyo las cosas están aún más disputadas. En unos días llega Austria, supuestamente “terreno Ducati”: los italianos podrán quizás vengarse de su desastre en Brno, donde sus pilotos entraron tarde y las motos no estaban preparadas.

Moto2: Interrupción y locura

Luthi estuvo intratable

Tras la carrera de Moto3 el circuito apenas estaba húmedo y la parrilla de Moto2 salió a carrera preparada para correr en seco. Y así lo estaban haciendo, cuando empezaron a ver gotas de agua en las pantallas de sus cascos… La bandera roja llegó tarde para alguno como Cortese. Si la lluvia pilló a los pilotos por sorpresa, les esperaba otra mayor: la organización decidía que la carrera se iba a disputar sobre el circuito recién mojado ¡a seis vueltas! Todo un sprint.

Con ese enfoque en mente, la mejor estrategia en este caso era salir a por todas y arriesgar lo que hiciera falta. De eso también sabía nuestro Ángel Nieto, aunque la frase exacta es (supongo) hoy políticamente incorrecta, ya sabes: “marioneta” el último. Así lo hizo Luthi, que se puso primero en la primera frenada llegando desde la tercera fila, y a partir de ahí no miró atrás ni falta le hizo al imponer un ritmo inalcanzable. Alex Márquez hizo otro tanto, pero no pudo dar caza al suizo y acabó segundo, por delante de un Oliveira cuya KTM cada día va mejor (y en mojado, con las manos del portugués, es muy eficaz).

Y todo lo contrario le ocurrió al líder del Mundial: Morbidelli, siempre tan aparentemente tranquilo e impasible, no tuvo esta vez el punto de locura necesaria para salir a por todas en esas condiciones (suelo mojado y muy pocas vueltas). Salía delante pero su prudencia le hizo ser superado por varios pilotos, hasta que se recompuso y empezó a remontar. Pero con tan pocas vueltas, sólo le dio para acabar octavo: la provisional se pone más interesante, con Luthi y Márquez más cerca.

Moto3: El mejor homenaje a Ángel Nieto

Mir sigue imparable

Ángel Nieto se habrá emocionado desde donde quiera que esté viendo los homenajes que estos días se le han hecho, pero conociéndole seguro que ni los minutos de silencio ni ninguna otra cosa le habría emocionado como la carrera de Moto3 de Joan Mir. Y es que el mallorquín aplicó al dedillo el “libro” no escrito de estrategia de Nieto para ganar carreras y, a este paso, campeonatos. Supo estar delante sin precipitarse y atacar cuando tenía que hacerlo, marcando vuelta rápida de carrera en su último giro. Y ganó claramente a su máximo rival, Fenati, que lleva unas cuantas carreras acabando segundo detrás de Mir. Como digo, todo capítulos esenciales del “libro” del malogrado 12+1 en sus carreras.

El día arrancó complicado para los chicos de Moto3: habían rodado en mojado el viernes, pero el Warm-Up del domingo lo hicieron en seco ya que no fue hasta mediada sesión de Moto2 cuando empezaron a caer gotas sobre el trazado checo. Así que la parrilla se formó con el asfalto húmedo, pero sin apenas lluvia: un GP pues en condiciones cambiantes y difíciles.

Mir controló la carrera desde el grupo de cabeza, manteniéndose a la expectativa pero evitando liderarla y dejándole ese peso al sorprendente Guevara en pareja con Bendsneyder. A ese grupo llegó primero Fenati, el rival de Mir en el Mundial, y en las últimas vueltas Canet, tras una soberbia remontada. Mir parecía estar escuchando las instrucciones de Nieto porque cada vuelta mantenía la estrategia perfecta, dejándose ver ocasionalmente en las posiciones delanteras, pero manteniendo la calma (y los neumáticos de agua sobre un asfalto ya semiseco). Cuando faltaban pocas vueltas para el final, y Canet acechaba al grupo, Mir decidió atacar: sólo fue capaz de seguir el nuevo ritmo del mallorquín Fenati. Y cuando parecía que en la última vuelta el italiano podría pasar al español, Joan se sacó de la chistera una vuelta rapidísima que lo hizo imposible. Aumenta su ventaja en la provisional, pero sobre todo aumenta su confianza en sí mismo a la vez que destruye la de sus rivales. Como decía al principio, todo “muy Nieto”: excelente homenaje.

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