El máximo reconocimiento que un deportista puede obtener por sus logros es una audiencia con el Rey en el Palacio de la Zarzuela. Ese ha sido el caso de los hermanos Márquez, que la pasada semana pudieron departir con Felipe VI, repasar la temporada y compartir algunos momentos delante de las cámaras, antes de pasar a una reunión más privada.
Lo que han conseguido los hermanos Márquez es algo histórico, pues hasta la fecha nunca dos hermanos habían logrado acabar la temporada en primera y segunda posición, además de hacerlo también en algunas carreras.
Ese es uno de los puntos que, precisamente, resaltó el rey Felipe VI y que pudieron captar las cámaras y los micrófonos presentes. En una reunión muy cordial y amistosa, el propio monarca fue el primero en mostrar un trato cercano bromeando con el atuendo de los hermanos Márquez: “Es raro veros así en traje”, haciendo alusión a que lo habitual es verlos o bien con el mono o con la ropa del equipo.
Álex y Marc Márquez estuvieron viendo de cerca las motos que escoltan al Rey
Tras las fotos protocolarias continuaron hablando de la temporada y repasando algunos momentos, aunque uno de los puntos más divertidos llegó cuando el Rey y los hermanos posaron juntos con las Harley-Davidson de la Guardia Real al finalizar la audiencia.
El monarca posó junto a los hermanos Márquez y junto a los Guardias Reales, para luego pasar a comentar algunos detalles sobre las motos con un Marc que veía grandes diferencias con su MotoGP: “Buen cacharro, esto pesa ¿eh?”, decía el piloto catalán a los guardias.
La visita acababa con Felipe VI deseando suerte a los hermanos de cara a la campaña 2026, y con Marc y Álex esperando que el título quede en casa. Una reunión diferente, pero que muestra lo importante de lo que los dos pilotos de Cervera han conseguido, y que ha marcado un antes y un después en los libros de la historia del motociclismo.