Luca Cadalora fue uno de los grandes del motociclismo italiano en los años ochenta y noventa. Campeón del Mundo de 125 (1986) y 250 (1991-1992), al italiano solo la faltó consagrarse en 500, donde su mejor resultado fue el subcampeonato de 1994. Aunque una vez fuera de las carreras ha mantenido su interés por las motos, ha sido un personaje caro de ver en el “paddock” de MotoGP, pero ha seguido activo. De hecho es un habitual de las rodadas en diversas pistas, y en su momento se compró una de las últimas Honda RS 250 de Gran Premio para poder rodar en Misano, donde no resulta difícil encontrarlo.
Lo cierto es que ahora Cadalora ha aparecido en Phillip Island, enrrolado en el clan de Valentino Rossi, lo cual ha sido una sorpresa porque nunca ha formado parte del entorno de Valentino. En el último año han coincidido en varias ocasiones en Misano, rodando con una de las nuevas Yamaha R1, y a raíz de ese encuentro Cadalora ha comenzado a ser un habitual del VR46 Ranch.
En Phillip Island realiza labores de consejero: va a pista, observa a Rossi y a sus rivales, y después hace indicaciones siguiendo lo que le dicta su experiencia. Es la misma figura que desempeña desde hace tiempo Wilco Zeelenberg para Jorge Lorenzo, o más recientemente Sete Gibernau para Dani Pedrosa.
Rossi, de momento, reconoce que no han hablado aún de una labor concreta para Cadalora, porque hasta ahora no disponía de esta figura en su entorno. Su más estrecho e íntimo colaborador, Uccio Salucci, siempre permanece en el “box” y además nunca ha competido, con lo que su perspectiva no es la misma con la que Cadalora contempla la acción en pista.
En esta pretemporada se están observando algunos cambios en la estrategia del entorno de Rossi. Por ejemplo, en Phillip Island han coincidido en pista él y Márquez, y desde el muro le han mostrado una pizarra con un el dibujo de un zorro y el nombre de Márquez, una indicación similar a la que emplea desde hace mucho tiempo el equipo de Lorenzo, que le muestra un triciclo cuando quieren comunicarle que lleva a alguien enganchado a su rueda.




