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Kenan Sofuoglu, la fuerza de un padre

Fotos: Kawasaki Racing
Fotos: Kawasaki Racing
El piloto turco logró ayer en Imola su 30ª victoria en el Mundial de Supersport, pero no fue una jornada de celebraciones para él. Su hijo, de solo siete semanas, tuvo que ser operado de urgencia la semana pasada y permanece en coma. Su deseo de volver con él le hizo intratable en Imola.

La presencia de Kenan Sofuoglu en Imola se produjo a última hora y forzado por su familia, que le insistió en que acudiera a cumplir con sus compromisos. El pequeño Hamza, su hijo de siete semanas, sufrió una hemorragia cerebral días antes de la carrera, y tuvo que ser operado de urgencia y se encuentra en estado de coma. Kenan estuvo junto a su hijo hasta el momento de subirse a un avión privado con destino a Bolonia, pasando muchas noches en vela. “La carrera de hoy no ha sido fácil. No estaba físicamente en forma porque vengo de una semana en la que no he dormido nada”, explicó Sofuoglu.

Su tragedia le ha dado fuerzas. El sacrificio de apartarse de su lado solo tendría sentido si era para ganar, y Sofuoglu estuvo intratable en Imola. “Solo yo sé lo difícil que ha sido venir aquí. Y quería ganar. Ha sido una carrera muy difícil porque Cluzel estaba muy fuerte, más de lo que esperaba, pero me he dicho que si había venido aquí era para ganar. No tenía intención de aceptar un segundo puesto; hoy no. Habrá días en los que deba hacerlo, y no será ninguna tragedia, pero hoy no. Y ahora me voy directamente a Turquía”, dijo.

En Imola, su equipo, la escudería Pucetti Racing, le arropó al máximo. Y todos en el “paddock” de SBK hacen votos por la pronta y total recuperación del pequeño Hamza. Nosotros también nos sumamos a ellos.

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