El talento de Jonathan Rea estaba fuera de toda duda antes, incluso, de debutar en el Mundial de Superbike, cuando competía en el BSB. El norirlandés fue capaz de plantar cara a figuras como Shayne Bayrne o Leon Haslam antes de dar el salto al Mundial, al que llegó gracias a la categoría de Supersport. Sólo disputó una campaña para proclamarse subcampeón en 2008, año en el que también debutó en Superbike para correr la cita de Portimao y alcanzar el cuarto puesto en la segunda manga. Eso le abrió las puertas del Ten Kate de cara a 2009, afianzando una relación con Honda que se extendió hasta 2014 y en la que el “caramelo” de poder pasar en algún momento de MotoGP, donde fue sustituto y ejerció de probador, le hizo luchar sobre una Honda CBR1000RR desfasada en comparación con las novedosas monturas de sus rivales en aquellos momentos. Aún así, logró vencer 15 carreras y acabar tercero precisamente en 2014. Lamentablemente, la manera de conseguir los resultados era arriesgar y también sufrió múltiples caídas, sufriendo diferentes lesiones en estos años.
Tal era el talento que desprendía Rea, que a pesar de tener a Tom Sykes en sus filas, Kawasaki decidió contar con el para la temporada 2015. Un año impecable en el que logró hacerse con el título tras adaptarse de manera excepcional a la Kawasaki ZX-10R. Nadie pudo con él y saldó la temporada, además de con su primer título, con 23 podios en 26 carreras.







