No es la primera vez que un Doohan se va a subir a un F1. De hecho, el propio Jack ya lo ha hecho en entrenamientos. Aunque sí será la primera carrera para un Doohan en el Mundial de F1.
En lo que se refiere a las andanzas de los Doohan con el motor, lo que va a conseguir Jack es el colofón para una familia que ya vio como Mick llegaba hasta la categoría reina del motociclismo si no que después hacía historia logrando cinco títulos consecutivos.
Pero Jack Doohan nunca vio competir a su padre, porque nació cuatro años después de que Mick dejase la competición y cinco desde su último título. Sin embargo, a sus 21 años, es una de las perlas del automovilismo mundial y, de hecho, será piloto permanente del Mundial de F1 en 2025, aunque de momento debutará este fin de semana en el último GP de la temporada.
Además, como guiño a su padre que también han tenido otros pilotos (Daemon Hill, Mick Schumacher, Gelete Nieto…) lo hace con un diseño de casco que nos recuerda al mítico que empleaba Michael.
No cabe duda de que la pasión de los Doohan por la velocidad es algo que viene en la sangre, pero quizás por las graves consecuencias de su actividad en moto Michael animó más a su hijo al lado de las cuatro ruedas donde él mismo hizo sus pinitos en su momento. De hecho, Mick llegó a competir en los V8 Supercar de Australia, unos monstruos que no tienen la aerodinámica de los F1, pero que son espectaculares.
El acercamiento a la F1 de Mick Doohan fue bastante desalentador, pero Jack promete
Lo que no fue nada espectacular fue el debut de Michael en la F1. Eso sí, tenemos que remontarnos hasta 1998 para verlo en el Circuit de Barcelona-Catalunya probando el Williams FW19 en unos de esos maravillosos test que de vez en cuando se hacían y que eran abiertos al público.
A través de un patrocinador en común, Michael Doohan podía acercarse al sueño de muchos de pilotar un F1, pero ese sueño se acababa rápido. Solamente cuatro curvas antes de un trompo. Afortunadamente, no hubo grandes daños y el australiano pudo salir de nuevo a pista para demostrar que no se sentía tan cómodo como con las dos ruedas.
Y eso es curioso porque otros pilotos de motos que han probado F1 se han sentido cómodos desde el principio, pero Mick es un ser de otro planeta y lo que les va al resto de los mortales a él no le va.
Al que sí le esperan grandes cosas en el futuro es a su hijo Jack, del que se esperan grandes resultados y que ha ido quemando etapas destacando aunque sin ser protagonista. Hasta en eso se parecen los Doohan…

