Gerard Farrés llegaba a esta edición del Hellas Rally con el número 1 tras su victoria del año pasado y la primera jornada ya sirvió de aviso para todos los participantes: los errores de navegación se iban a pagar muy caros. Con un recorrido plagado de cruces, la interpretación del roadbook iba a ser la clave de la carrera. Iván Cervantes y Dani Oliveras afrontaban esta prueba sobre las 450 Rally, mientras que Farrés lo hacía con una ECX-F 450 adaptada a la carrera griega. Rosa Romero completaba el equipo de La Roja en esta prueba.
Ya en la segunda, Gerard Farrés se enfrascó en su particular lucha con Stefan Svitko día tras día, con Oliveras y Cervantes atacando desde atrás sin contemplaciones. La lluvia fue un factor fundamental de la prueba, y durante la la 3ª y 4ª jornada marcó las diferencias al dejar un terreno delicado, aderezado además por la niebla, que fue un verdadero reto para Farrés a la hora de abrir pista.






