Desde Kenny Roberts en el ‘78 hasta Michael Doohan en el ‘98, los estadounidenses y australianos se repartieron los títulos a excepción de ‘81 y ‘82, que fueron a parar a manos de Lucchinelli y Uncini. Durante dos décadas, estadounidenses y australianos fueron la gran potencia y además de los mencionados Roberts y Doohan, Spencer, Lawson, Gardner, Rainey y Schwantz llegaron a lo más alto.
Pero ahora, justo coincidiendo con la celebración del Gran Premio de las Américas, llama la atención que a pesar de haber un equipo estadounidense en la parrilla, no hay ningún piloto ni estadounidense y solamente un anglosajón, Jack Miller que, dicho sea de paso, no está entre los favoritos a la victoria. Así que hay quien se hace la pregunta de ¿por qué no hay pilotos estadounidenses en MotoGP?
Y la razón es, como recoge el documental que os mostramos más abajo, el planteamiento de las carreras de los pilotos. Y es que pasa justo al contrario de lo que sucedía en aquellos años de gran dominio, donde los europeos llegaban a la moto siendo ya adultos, y los estadounidenses y australianos podían haber tomado parte en otras competiciones que, aunque no fueran de velocidad, sí les ayudaba a formarse como pilotos y a desarrollar características importantes.
Ahora en Europa en general pero más especialmente en España e Italia, que son desde hace dos décadas las grandes potencias en MotoGP, se empieza muy pronto con las motos. Las copas de promoción que se pusieron en marcha a finales de los años ’90, y que lanzaron a grandes figuras, dieron paso a una forma muy diferente de trabajar.
¿Si el dinero no es el principal problema por qué no hay ningún estadounidense en MotoGP?
Puede que algunos piensen que es cuestión de dinero, pero no es solamente eso. Aunque en las motos siempre se ha necesitado mucho dinero para llegar a lo más alto, pusiera quien pusiera es dinero (Movistar, Caja Madrid, Bancaja…), ese no es el problema de los estadounidenses, pues tienen capacidad para poner en marcha iniciativas similares.
Es más relativo a la forma en la que durante mucho tiempo han afrontado la manera en la que se trabajaba en los nuevos pilotos y los objetivos. También hay que tener claro que, otro de los grandes problemas que tienen es que, como sucede con otros países americanos, la competición de base previa a llegar a MotoGP y en la que el nivel es más alto está a miles de kilómetros.
Eso implica que los estadounidenses que quieran llegar al Mundial de MotoGP tienen que estar fuera de sus casas mucho tiempo y eso, siendo niños, es muy complicado. Aun así, en Estados Unidos están trabajando ya en su cantera, aunque poder ver sus frutos todavía llevará unos años.
Y eso si esos esfuerzos terminan dando frutos, porque si algo tiene el motociclismo de primer nivel es que es duro, cruel y el dinero que puede abrirte puertas, no garantiza los resultados cuando te enfrentas a los mejores pilotos del mundo.